CAPILLA DEL SAGRADO CORAZON
En carta a su sobrina Carmelita López, el día 19 de octubre de
1874, la señora Saturnina Rodríguez de Zavalía, le decía:
”... La casa que creo que dejó principiada en el Pueblo General
Paz está adelantadísima y muy linda. La capilla es de bóveda con
tres altares, con coro alto y bajo y tan grande como la de las
Teresas. La casa tiene tres patios y rodeada de quintas y
jardines, ya cuesta cerca de 30 mil pesos. Ya ves que la cosa es
pesada, que nos ayude ella desde allí y que se fije que éste es
el primer templo que en la República se le dedica al Sagrado
Corazón ...”


De Josefa Saturnina Rodríguez Montenegro a Provinciala Madre
Catalina de María.
En el seno de una aristocrática familia cordobesa, el 27 de
noviembre de 1823, nació la tercera hija del matrimonio:
Josefina Saturnina Rodríguez. Quedó huérfana desde muy pequeña y
sus tías, del Signo Orduña, se hicieron cargo de su cuidado.
Recibió la educación religiosa propia de las familias acomodadas
de la época y a los 17 años decidió hacer sus primeros
Ejercicios Espirituales. Se había despertado su vocación
religiosa sin encontrar aún, el lugar donde hacerla crecer.
En 1852 contrae matrimonio con el coronel Manuel Antonio Zavalía.
Al enviudar, el 30 de marzo de 1865, se inició una nueva etapa
en su vida.
El 15 de septiembre de ese mismo año, cuando se dirigía como de
costumbre a la iglesia de las Catalinas, se sintió poseída por
un fuerte pensamiento, que se convirtió en su “... sueño
dorado ...” el que consistía en “ ... edificar una casa
de Ejercicios y formar una comunidad de señoras que estuviesen
al servicio de ella (…), que observaríamos las Reglas del
Instituto de San Ignacio, enseñaríamos la Doctrina los Domingos
a las niñas, y asilaríamos a esas mujeres que se lleva a los
ejercicios casi por fuerza y después de concluidos éstos (…)
causa pena verlas volver a los mismos peligros.”
Dice María F. Mulleady e.c.j.: “Cabe consignar que Saturnina
debió caminar siete años marcados por humillaciones,
contradicciones y hasta luchas con su entonces director
espiritual Dr. David Luque, para poder ver realizada tal
inspiración. Finalmente, las dificultades se disiparon con la
llegada del Padre José María Bustamante, quien alentó a
Saturnina y la ayudó a reunir otras socias para fundar la nueva
congregación.”
El Obispo de Córdoba (1860-1873) José Vicente Ramírez de
Arellano (1797-1873), recibe de manos de Saturnina y sus socias,
el proyecto de fundación junto a las bases redactadas por el P.
Suárez. Fue el 10 de diciembre de 1866.

Monseñor David Luque
|

P. José María Bustamante |
El día 9 de septiembre de 1872, el señor Obispo otorgó el
permiso para instalarse en una casa particular a las cinco
socias.
Dice el padre José María Blanco S.J.: “… La Congregación de
las Esclavas está fundada. De propósito hemos querido referir
esta fundación con las palabras de la Madre Fundadora en sus
Memorias, escritas por orden del Doctor Luque y con su
aprobación, para que se vea con claridad el lugar que en ella
corresponde a los tres personajes que actuaron en primera línea.
Del relato de la señora Zavalía se desprende:
1º, que ella fue la que en realidad sostuvo contra viento y
marea durante siete años, el pensamiento de la fundación,
claramente comprendido en el templo de las Catalinas;
2º, que el señor Yáñiz, hasta el momento de la fundación fue más
bien un estorbo que una ayuda;
3º, que el doctor Luque desfalleció siempre ante las
dificultades, a pesar de las esperanzas cifradas en él por su
prestigio social de parte de la Fundadora, y que solo impelido
por la autoridad del Padre Bustamante fue en realidad el
instrumento escogido por Dios, para dirigir la obra de las
Esclavas fundadas por la Madre Catalina con la colaboración
eficaz del Padre Bustamante."
Desde ese momento se verificó la expresión de monseñor Cabrera:
“La fundadora fue el corazón; el Padre Bustamante el cerebro
organizador de la obra y el doctor Luque el ejecutor del
pensamiento trazado.”
Doce hermanas vistieron el hábito religioso comenzando el
noviciado. Fue en mayo de 1874; desde ese momento Saturnina
asumió el nombre de Catalina María y un año después profesaron
los votos religiosos.
La nueva congregación es, por entonces, asesorada y guiada por
dos hombres: el canónico honorario doctor David Luque
(1828-1892) y el padre José María Bustamante, S.J. (1834-1909).

Todavía no se habían mudado a la nueva casa y cuando mucha gente
aún no conocía la existencia del Instituto de las Esclavas, se
desató una virulenta campaña de prensa contra ellas y la
Compañía, impulsada por el diario liberal El Progreso. Fue a
raíz de la admisión de Elisa del Corro en la Congregación, el
día 26 de diciembre de 1874.
En los escritos se repetía que la jovencita (tenía 40 años) era
el sustento de la familia a la cual dejaba en la más triste
orfandad y que había sido robada por el Padre Bustamante para
ser colocada en el nuevo Instituto de la Esclavas.
Fue necesario que el Doctor Luque tomara la pluma para hacer
pública apología del naciente Instituto de las Esclavas, cuyos
fines y cuya vida irreprensible había merecido los elogios de
las personas más características de la ciudad y las bendiciones
de los prelados.
En carta del 17 de enero de 1875, el Dr. Luque le decía a la
Madre Catalina, después de comentarle que había dado
instrucciones a don Anselmo Quinteros sobre lo que debía hacer
con el púlpito de la capilla, que rueguen “… a Dios para que
El Progreso no sea tan dañino …; yo escribo al canónico Vélez
una carta de dos y medio pliegos grandes con datos para dar a
conocer esta institución y para desmentir los sarcasmos de El
Progreso, con el fin de que con la venia del Provisor sirvan de
material para los redactores del Eco que se me han ofrecido más
de una vez.”
La publicación en el diario se efectuó días después bajo el
título "¿Qué son las esclavas del Corazón de Jesús?"
comenzando a desbaratarse la ardorosa polémica. (Acceder
a la nota)
Fue el cura párroco de Villa del Tránsito del curato de San
Alberto Pbro. José Gabriel Brochero (1840-1914), devenido en San
José Gabriel del Rosario Brochero a partir del 16 de octubre de
2016, quien tuvo la idea de llevar a las Hermanas Esclavas a su
parroquia para hacerse cargo de la Casa de Ejercicios que había
comenzado a construir en 1875. Además, construyó la casa para la
comunidad y el colegio.
El 1 de febrero de 1880, acompañadas por el padre Luque y el
cura Brochero, las 16 hermanas esclavas llegaron a la Villa del
Tránsito, siendo recibidas por el pueblo con arcos de triunfos.
Fue el comienzo de una encomiable labor en traslasierra.
Año tras año, se sucedieron otras once fundaciones en distintos
lugares del país. Doce, incluyendo la Casa Madre.
En el atardecer del domingo de Pascua, 5 de abril de 1896,
fallece la Madre Catalina. Frente a la congoja de la muerte se
produce
un verdadero desfile de sacerdotes y de personalidades que
quisieron rendirle un último homenaje. La prensa de Córdoba y de
Buenos Aires se hizo eco del pesar que causó su deceso.
El 7 de abril, sus restos fueron inhumados en la Capilla del
Sagrado Corazón.
La congregación de las Hermanas Esclavas ha seguido creciendo y
hoy se extiende también a Chile, España y África. El 1º de
septiembre de 1941 se inició en Córdoba, la causa de
beatificación y canonización de Madre Catalina.
El 19 de enero de 2017, teólogos del Vaticano aprobaron un
milagro de la Madre Catalina de María Rodríguez.
El 5 de mayo de 2017 el milagro fue aprobado por la Congregación
para los Causas de los Santos por tanto la Madre Catalina de
María quedó habilitada para ser beatificada en Córdoba en fecha
a definir.

En el Pueblo General Paz.
El
12 de abril de 1575, el gobernador Lorenzo Suárez de Figueroa
entregó las tierras del hoy barrio General Paz a Pedro de
Villalba. Estas fueron heredadas por una de sus nietas, doña
Engracia Frías y Villalba quien las vendió, el 25 de marzo de
1672, al capitán Fernando de Amado.
Durante muchos años, los terrenos se identificaron como “Los
bajos de Amado”.
El
20 de abril de 1690, Micaela de Oscaris Viamonte y Navarro, a
raíz de las deudas contraídas por su esposo el capitán Amado,
debió transferirlas al Monasterio de Santa Catalina de Sena.

Esta congregación religiosa vende los terrenos, el 22 de febrero
de 1809, a don José Gregorio de Ibarbalz y su esposa Rosa
Castaño. Al fallecimiento de éstos, “... el concurso de
acreedores vendió el 20 de agosto de 1840, una enorme parcela de
tierras allí ubicadas, de doce cuadras o más de Oeste a Este y
dos Leguas de Sud a Norte conocidos como los Molinos de Ibarbalz”.
Parte de las tierras pasaron al acaudalado francés Juan Roque y
de éste, por venta, a su yerno Augusto López (1821-1912) quien
contraerá nupcias con Elisa, hija de aquel. Serán éstos los
terrenos donde se fundará y edificará el futuro Pueblo General
Paz.
En marzo de 1874, Don Augusto López ofrece donar una hectárea,
que en el plano del barrio había destinado para iglesia, a las
hermanas del Corazón de Jesús para que construyeran la Capilla y
lo necesario para desarrollar su apostolado. El Dr. David Luque
y el padre Bustamante concurren al lugar y lo aprueban de
inmediato. Al mes siguiente comienzan las obras.

Don Augusto López |
Anteriormente, para el desempeño de las actividades de las
Hermanas, desde abril de 1873, “… la señora Indalecia Yañiz
de Paz, hermana del señor Yañiz, proporcionó mediante un
alquiler de cincuenta pesos bolivianos, una casa quinta de su
propiedad a dieciséis cuadras de la Plaza, hoy San Martín,
situada dicha casa en el barrio denominado 'Las Quintas', por
estar formado de ellas, siendo las casas diseminadas y a lo más
una ó dos en cada cuadra ... La casa de la señora Paz tenía un
oratorio ... El señor director hizo, con permiso de su dueña,
algunas modificaciones en la casa: mandó levantar una muralla
paralela a la verja de fierro que daba a la calle, quedando el
primer patio invisible a los transeúntes; cerró la galería que
ocupaba el otro frente y quedó convertida en coro para la
comunidad, ropería y un zaguán entre ambas piezas.”
En el AGE, puede leerse que para noviembre del 1874 “… se
edificaron el patio de la portería que está la capilla con el
coro para la comunidad en el área de la derecha y la sacristía
en el de la izquierda que después se le dio más extensión para
que sirviese de coro y se edificó una nueva sacristía. En el
mismo patio de recibo, pieza para la portería y un costurero. En
el segundo patio diez celdas, sala para niñas agraciadas,
ropería, enfermería y sala de labor; y en el tercer patio el
refectorio, cocina, despensa, pieza de sirvientas, baño al lado
del pozo y la oficina común. Todo este edificio juntamente con
dos salas para la escuela pública costó cerca de 30.000 pesos.”
El 9 de mayo de 1874 el Dr. David Luque le relata a la Madre
Catalina lo siguiente: “… hoy estuve con Don Juan Martín
Yáñiz en el Pueblo General Paz; le ha perecido muy bien la obra
y me ha ofrecido una bomba para el pozo, una imagen del Niño
Dios como de media vara y también me dará el retablo de La
Quinta … [para la capilla]."
Don Anselmo Quinteros fue el constructor de la nueva casa de las
Hermanas Esclavas en el Pueblo General Paz, según planos del Dr.
Luque. Demoró nueve meses y en febrero de 1875 la casa estaba en
condiciones de ser habitada.
El traslado se efectuó en cinco carruajes, el 1 de marzo de
1875. El director las esperaba en la puerta y las llevó a la
capilla donde rezaron el acto de consagración. La Madre
Catalina, rectora en ese momento, lo relata de la siguiente
manera: “… se revistió la sobrepelliz [el Dr. David
Luque] y bendijo la casa … En seguida distribuyó las
habitaciones leyendo la lista que de antemano había preparado.”
Describe el resultado de la distribución, tocándole a ella la
Nº 14, muy próxima a la sacristía de la capilla.



Quienes accedían a la edición Nº 3611 del matutino El Eco de
Córdoba del 25 de mayo de 1875, se anoticiaban de un solemne
acto:
“BENDICIÓN. El pueblo general Paz ha estado de
festejos el domingo [23 de mayo].
Por la mañana tuvo lugar la ceremonia religiosa de la bendición
de la capilla que acaba de construirse. La función comenzó a las
8 ¼ y terminó poco antes de las 12. La bendición de la capilla
se hizo cantada, para dar mayor solemnidad al acto, por el
canónico Vélez. Predicó el señor cura Yáñiz con tanta
oportunidad como elocuencia. El orador mantuvo feliz y
satisfecho al oratorio. Esta es la satisfacción mas cumplida que
el Instituto de Esclavas del Corazón de Jesús da al pueblo.
Edifican una hermosísima capilla para el culto público católico,
para llenar una necesidad imperiosa en una población que crece
cada día. Edifican un colegio para dar instrucción a los niños
de ambos sexos. Y por fin, edifican un convento en donde dará
albergue a aquellas personas que, vueltos sobre sus pasos, se
dedican a la enseñanza y a la oración. Con estos testimonios
mudos, pero muy elocuentes, hablen todas las lenguas y lancen
calumnias todos los que tienen ojos y no quieren ver, tienen
oídos y no quieren oír.”
En el pueblo General Paz y a pocas cuadras de la capilla, vivió
San José Gabriel del Rosario Brochero,
íntimamente vinculado a las Hermanas Esclavas.
La morada del sacerdote era la de don Benjamín Galíndez y doña
Joaquina Cabanillas y estaba ubicada en la Av. 24 de septiembre
esq. Pringles. El 12 de agosto de 1898, Brochero fue designado
Canónico en la catedral de Córdoba, desempeñándose en el cargo a
lo largo de cuatro años. Fue durante ese lapso, que vivió en la
casa que fuera de una de las hermanas de una religiosa que
regenteaba el Colegio y la Casa de Ejercicios en Villa del
Tránsito.

La capilla.

Retirada de la
línea municipal generando un atrio compartido con la Casa Madre
y separada de la vereda por un alto pretil de mampostería e
hierro forjado, se alza la fachada de la capilla de concepción
clásica, guardando simetría en su composición.
El portal de dos
hojas que culmina en arco de medio punto está flanqueado por dos
pilastras sobre las que se desarrollan arquitrabe, friso y
frontón, formando un conjunto de elementos que se repiten a
escala mayor.

En los bordes del
plano de fachada, pilastras pareadas, con su basa y capitel,
simulan sostener el entablamento con su frontón rebajado el cual
culmina en una cruz forjada.
El tímpano
contiene una representación del Sagrado Corazón en bajo relieve.
Sobre el frontón del portal tiene fuerte presencia el óculo
coral con molduras de borde, donde se aloja un colorido vitral.


Con escasa visión
desde lugares públicos, en el testero de la nave, una grácil
espadaña de bordes curvilíneos contiene tres campanas que llaman
a la oración.
Efraín
U. Bischoff en su "Historia de Córdoba", dedica un
párrafo a este tema de las campanas, comentando: "... los
operarios criollos daban en aquel año de 1894, una muestra más
de su capacidad. En los talleres del Ferrocarril Central Norte
[sito a pocas cuadras de la capilla] fundían una campana,
la que el 20 de mayo era colocada en la torre de la iglesia del
Colegio de las Esclavas, en General Paz. Trabajo difícil de
realizar - aunque desde la época de la conquista, varios fueron
los que lograron fundir campanas de magnífica sonoridad en
Córdoba - promovió el elogio de periodistas y público".
Atravesando la
puerta cancel de dos hojas se accede a la nave de poco más de 19
m de largo por 6 m de ancho, marcadamente direccionada hacia el
altar mayor.

Conservando la
planta original, el espacio está complementado por los coros de
las Hermanas. Del lado del evangelio, donde funcionó la
sacristía, mide 5,85 m por 3,50 m y del lado de la epístola,
mide 15,80 m por 4,30 m.


Los coros están
vinculados a la nave por sendas arcadas de medio punto. Están
techados a doble nivel con la utilización de perfilería metálica
y ladrillos en bóvedas aplanadas. Están bordeados por balcones
de madera con barandas de hierro, que fueron colocados en 1898.
La nave está
cubierta por una bóveda de cañón corrido cuya generatriz es un
arco apuntado, propio del estilo gótico que caracteriza a este
recinto.

Está asentada en
una imposta pronunciada que se extiende desde la baranda del
coro alto hasta cercanías del altar. Bajo ella, entre pilastras,
se desarrolla una greca en relieve con formas propias de la
decoración gótica.
En cada muro
lateral, tres pilastras de fuste compuesto trilobulado y capitel
corintio, ritman la nave en cinco paños. A los pies, el coro
alto, tres con aventanamientos y el quinto el presbiterio y
altar mayor.

En los tres tramos
centrales los aventamientos verticales en el plano del muro
sobre la imposta, generan lunetos ojivales, remarcados por
líneas, figuras y colores que refuerzan las formas. Las seis
aberturas superiores, poseen vidrios de colores que dan al
ambiente sagrado una calidez muy especial.




En correspondencia
con las pilastras se desarrollan nervaduras trilobulares
marcando el arco ojival, al igual que, en sentido longitudinal
en la línea del vértice.
El altar mayor,
que ocupa la totalidad del muro del testero, está compuesto por
tres calles contenidas por columnas circulares, siendo las
centrales de mayor sección; culminando en góticos gabletes y
pináculos, siendo más alto el central.

La imagen del
Sagrado Corazón está presente en la hornacina central,
acompañadas por San Jose y el Niño, a la derecha y la Virgen
Inmaculada, a la izquierda.

Un vitral,
originario de Austria, muy delicado, de vivos colores, con la
leyenda “ESCLAVA DEL CORAZÓN DE JESÚS – AMOR Y DESAGRAVIO”, está
encaramado en el coro alto, donde fue colocado en 1922 en
ocasión de celebrarse el 50 aniversario de la fundación del
instituto.


El interior del
templo guarda los restos de la madre Catalina, que antes se
encontraban en una tumba, a la derecha del altar y en 1972, al
cumplirse el centenario de la fundación, fueron exhumados y
trasladados a una urna en la pared norte del templo.
Los restos del
presbítero David Luque descansan al pie del altar, donde una
lápida señala el lugar.

Desde el 12 de
junio de 2015 una pequeña estatua de San José Gabriel del
Rosario Brochero se exhibe junto a una reliquia que le
perteneciera al santo.
Al costado derecho
del altar, la imagen de Santa Margarita María de Alacoque,
(1647-1690) religiosa francesa del siglo XVII que perteneció a
la Orden de la Visitación de Santa María, depositaria de las
visiones del Sagrado Corazón de Jesús, que ocurrieran donde hoy
se encuentra la Basílica del Sagrado Corazón en Paray-le-Monial,
Francia.
A partir de ella,
que tuvo como director espiritual al jesuita Claudio de La Colombiere, se propagó por el mundo el culto al Corazón de
Jesús. Ese es el origen del nombre del instituto Esclavas del
Corazón de Jesús, decisión que tomó el padre José María
Bustamante S.J.
Completa la
ornamentación, una obra de Genaro Pérez sobre la pared sur del
coro que muestra a
Cristo
Crucificado, pintado sobre latón.
Desde los patios
adyacentes, en correspondencia con las pilastras, se visualizan
los contrafuertes construidos para contrarrestar los esfuerzos
de la bóveda.

Capilla ardiente.
Pablo José Segundo Cabrera Mercado (1857-1936) (ver
Biografía), con el título de licenciado, siendo seminarista,
se trasladó a Mendoza el año1883, donde se ordenó de sacerdote
con dimisorias del vicario capitular y celebró su primera misa.

Meses después volvió a Córdoba donde se lo nombró Capellán de
las Hermanas Esclavas. Fue en el año 1884 y permanecerá, en su
primer cargo como sacerdote, hasta el año 1896 cuando el 15 de
diciembre monseñor Reginaldo Toro lo nombra Cura Párroco de la
Iglesia del Pilar.
En sus doce años de ejercicio de la capellanía realizó
provechosa tarea para el instituto, entre las cuales cabe
destacar la reforma de los textos que no correspondía a sus bien
meditados programas de enseñanza.
Tipográfica “La Velocidad” editó un “Manual de Urbanidad y
Buenas maneras arreglado para los Colegios de la Esclavas del
Corazón de Jesús”. El folleto fue reeditado en varias
oportunidades y distribuido en todos los colegios de las
Hermanas. Desempeñó siempre su área pastoral con gran
responsabilidad ligado a la Capilla del Sagrado Corazón.
Fuera del colegio comenzó a granjearse prestigio de orador e
historiador.
Al fundarse el diario Los Principios, ingresó a su redacción. La
pluma del periodista dejaba de correr, cuando en centros
católicos ocupaba una tribuna para tratar galana y
elocuentemente los problemas de actualidad o puntos vinculados a
la historia por la que ya comenzaba a sentir verdadera
preferencia.
En 1887 disertó sobre el General Paz; en 1892, publicó un
artículo sobre los sacerdotes que vinieron a América con
Cristóbal Colón; al año siguiente defendió a Manuel Belgrano
contra Adolfo Saldías e historió sobre los orígenes y
vicisitudes del Hospital San Roque. Dirigió, también, el Círculo
de Obreros Católicos.
A fines de 1893 realizó un viaje a Europa con motivo de asistir,
en Roma, a las Bodas de Oro Sacerdotales del papa León XIII. Fue
como capellán y concejero de una comisión de Religiosas Esclavas
que participó de la gran peregrinación que se organizó.
También en estos años frecuentaba el Archivo de Tribunales de la
ciudad de Córdoba. Su vocación era la historia argentina y
especialmente la historia de Córdoba.
La labor desarrollada por monseñor Pablo Cabrera fue muy intensa
y sustanciosa. Ocupó numerosos cargos religiosos y en
instituciones culturales; efectuó gran cantidad de publicaciones
sobre historia y etnografía,
Falleció muy cerca de la Capilla, en Félix Frías 134, Barrio
General Paz, el día 29 de enero de 1936.
Con el título "Mons. Cabrera eligió el sitio donde se velaría
su cuerpo", el diario Los Principios del día siguiente,
publicaba: "En numerosas circunstancias monseñor Pablo
Cabrera había manifestado a sus familiares, que cuando ocurriera
su muerte se lo velase en la capilla de las Hermanas Esclavas.
Su voluntad se ha cumplido. En la modesta y piadosa capilla,
símbolo de su vida consagrada a las prácticas de su ministerio
eclesiástico y a las augustas labores del entendimiento, ayer
desfiló una nutrida concurrencia llevando la ofrenda de sus
plegarias y de sus flores."

En la capilla del Sagrado Corazón, con acceso en horarios de
mañana y tarde, en fechas especiales para la Congregación se
realizan, además, actividades culturales.
Datos complementarios.
Museo Catalina de María
Contiguo a la Capilla, en el interior del Paseo Gral. Paz que se
habilitó en el antiguo Asilo de San José creado por el Dr. David
Luque en 1882, se puede visitar el Museo Catalina de María.
Consta de dos salas y un auditorio y el objetivo es mostrar la
vida y lucha de la fundadora a través de imágenes, cartillas
informativas, videos, y acceso virtual a otras dependencias.
Asimismo, el museo es testimonio de la vida social e histórica
de la Córdoba del siglo XIX; la historia de mujeres en un mundo
gobernado por hombres y la ciudad de Córdoba y el barrio General
Paz en esos tiempos. También destaca a personas e instituciones
relacionadas con la orden como la Compañía de Jesús y los
cofundadores, el sacerdote jesuita José María Bustamante y el
presbítero David Luque.
Aparecen en el museo personajes muy ligados a la congregación
tales como el Cura Brochero, monseñor Pablo Cabrera, capellán de
la Casa Madre y el pintor Genaro Pérez, maestro de artes de las
primeras alumnas y autor del fiel retrato de la Madre Catalina.
Coordenadas:
Domicilio: David Luque 560
Latitud: 31º 24’ 38,90" S
Longitud:
64º 10’ 10,23"
O

Fuentes de consulta:
-
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XX. Editorial Anábasis – Córdoba, 2.004.
-
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Sus leyendas, instituciones y gentes. – B. Editores S.
R. L., Córdoba, 1986.
-
BISCHOFF, Efrain U., HISTORIA DE CÓRDOBA, CUATRO SIGLOS. –
Editorial Plus Ultra - Buenos Aires, 1979.
-
BLANCO, José M., S.J.: R. P. JOSÉ BUSTAMANTE de la
Compañía de Jesús, fundador del Instituto de las Adoratrices
y organizador del Instituto de las Esclavas del Corazón de
Jesús. - Talleres Gráficos Amorrortu – Buenos Aires,
1935.
-
BRUNO, Cayetano, S.D.B.: Historia de la Iglesia en la
Argentina – Volumen XI. Editorial Don Bosco, Buenos
Aires, 1976.
-
CABRERA PADILLA, Delia - Mons P. Cabrera - En homenaje.
Apóstol de la verdad histórica (pablocabreramercado.blogspot.com.ar)
- martes, 02/09/2016.
-
FUNDADORES AYER, HOY Y SIEMPRE - H. H. ESCLAVAS DEL CORAZÓN
DE JESÚS. Epistolario de la Sierva de Dios Catalina de María
Rodríguez, Cgo. Hon. Dr. David Luque y el R.P. José María
Bustamante S.J. - Tomo I – (1858-1886) Editorial Biffignandi
Córdoba, 1993.
-
FUNDADORES AYER, HOY Y SIEMPRE - H. H. ESCLAVAS DEL CORAZÓN
DE JESÚS. Epistolario de la Sierva de Dios Catalina de María
Rodríguez, Cgo. Hon. Dr. David Luque y el R.P. José María
Bustamante S.J. - Tomo II – (1887-1892) Editorial
Biffignandi, Córdoba, 1994.
-
FUNDADORES AYER, HOY Y SIEMPRE - H. H. ESCLAVAS DEL CORAZÓN
DE JESÚS. Epistolario de la Sierva de Dios Catalina de María
Rodríguez, Cgo. Hon. Dr. David Luque y el R.P. José María
Bustamante S.J.- Tomo III – (1892-1909) Web., Córdoba,
2001.
-
FURLONG, Guillermo. S. J.- MONSEÑOR PABLO CABRERA,
su personalidad, su obra, su gloria. Editorial Harpes.
Buenos Aires, 1945.
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MULLEADY, María Fernanda e.c.j. - Madre Catalina De
María, su persona y Espiritualidad: Claves para la Labor
Educativa – Facultad de Filosofía y Humanidades.
Universidad Católica de Córdoba – Web. Córdoba, 2000.
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NUSENOVICH, Marcelo: Tres ensayos sobre arte y cultura
cordobesa, 1870 -1910 – Ed. Brujas. Córdoba, 2006.
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PAGE, Carlos A. –“Una casa cada vez más grande”,
Diario La Voz del Interior, 13 de marzo de 1994.
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(SIGLOS XVI – XX) según relatos de viajeros y otros
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El Emporio Ediciones. Córdoba, 2015.
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Diario EL ECO DE CÓRDOBA - 30 de enero de 1875 - ¿Qué son
las Esclavas del Corazón de Jesús?
-
Diario EL ECO DE CÓRDOBA – 25 de mayo de 1875. Bendición.
-
Diario LOS PRINCIPIOS – 30 de enero de 1936 –
Fallecimiento de Mons. Pablo Cabrera.
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