Home
Objetivos
Busqueda
Busqueda por Nombre
Busqueda por Localidad
Mapas
Las Capillas y el Arte
Fiestas
Biografias
Patrimonio
Glosario
Contacto
 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

CAPILLA DE LA MERCED

El Oratorio de la Merced comienza a funcionar como Capilla pública en 1877. La inquietud que lo convirtió en realidad correspondió a Doña Eulogia Irusta (viuda de Don Luis Villagra) quien la hace construir en la Estancia que la familia Villagra había adquirido en 1861.

La posterior donación a la iglesia católica incluirá una superficie de tierra para cementerio y para la construcción de ámbitos que pudiesen recibir a los peregrinos que venían desde las serranías a profesar su devoción a la Virgen de Nuestra Señora de la Merced en su novena.

El inicio de su vida pública puede detectarse en las Actas de Bautismo del Curato de San Agustín. Libro 15, Años 1862-1877 del Archivo del Arzobispado de Córdoba y acta de bautismo de Yacanto, donde dice:

“En esta nueva Capilla de Yacanto a veinte y nueve de abril del presente año (1877). Yo el Cura y Vicario puse Oleo y Crisma a José Manuel de seis meses doce días, hijo legítimo de José Manuel Carranza y Aurora Medina. Fueron padrinos Don Carranza y Clementina Carranza. Conste Adolfo Villafañe (cura).

 

Click para ampliar Click para ampliar

Click para ampliar

La capilla es de una sola nave rectangular, de 4,50 m de ancho por 14,00 m de largo, con paredes de adobe de 0,70 m de espesor. Tiene sacristía, del lado de la epístola, con techo bajo de hormigón a una sola agua, siendo la dimensión en planta de 4,50 m por 4,50 m, conectada a la nave por  una abertura  con arco de medio punto. Tiene salida al exterior.

 

 

La nave tiene piso de cemento alisado color rojo, techo de madera asentados en vigas simples bajo cubierta de chapa de zinc a una sola agua con escasa pendiente y caída libre. Las paredes están encaladas en color blanco.

El altar es de mampostería donde se destacan dos importantes columnas que enmarcan la hornacina que aloja a la Virgen de la Merced. El sagrario de madera policromada, es de muy  bella factura y de mucha antigüedad.

 

Click para ampliar Click para ampliar

Click para ampliar

 

Dos contrafuertes frontales que fueron revestidos, en dudosa concepción, con piedra del lugar con juntas sobresalientes,  enmarcan la fachada, que es un rectángulo plano vertical, orientado al norte.

Sobre este plano, un frontis curvo bordeado por una cornisa de igual sección que la anterior, flanqueado por dos pináculos, hace las veces de espadaña con dos orificios  que culminan en arco de medio punto y alojan sendas campanas. El conjunto remata en una cruz labrada en hierro forjado.

En el eje de simetría, que organiza esta fachada, la puerta de ingreso es de dos hojas de madera con cuatro tableros y culmina en arco de medio punto.

Un artefacto de iluminación que, durante mucho tiempo, lucía en el rectángulo de la fachada fue retirado recientemente con el consecuente embellecimiento de la imagen visual del conjunto.

 

Click para ampliar

Click para ampliar

LAS TIERRAS:

Son los primigenios pobladores los que aportan las raíces del nombre Yacanto. Se atribuiría a la conjunción de "Yam" (tal como se llamaba, según la leyenda, a un poderoso cacique) y "canta" (que podría interpretarse como el título de mando). En síntesis "Yamcanta" podría dar respuesta al nombre que finalmente tomaría la zona.

En los últimos años del siglo XVI y en carácter de merced las tierras son recibidas por el General Manuel de Fonseca Contreras quedando en las manos de su esposa Doña Leonor de Tejeda Mirabal al momento de su fallecimiento. Es ésta quien funda el Monasterio de Santa Catalina de Siena hacia 1613 para luego donar todos los bienes a esta novel Congregación que la conserva tan solo por tres años ya que luego la vende al Capitán Hernando de Tejeda Mirabal.

Será la Compañía de Jesús quien sume estas tierras de Yacanto, tras adquirirlas, a la Estancia de San Ignacio de los Ejercicios Espirituales; convirtiéndose así en la de mayor superficie de toda Córdoba.

En el año 1767, luego de la expulsión de los Jesuitas, se realiza un inventario de bienes y una mensura de esta propiedad que sería vendida más tarde. La mensura estuvo a cargo de Don Dalmacio Vélez (padre de Dalmacio Vélez Sarsfield) y del Juez Subdelegado Don Diego de Las Casas quien también estuvo a cargo del Inventario, según consta en un documento: “Compañía de Jesús, mensura e inventario de bienes de la Ea. San Ignacio, serie Escribanía 2, legajo 40, expediente 12, año 1767”. Archivo Histórico de Córdoba.

El puesto de Yacanto se describe de la siguiente forma: “Así mismo describen los contadores haber pasado al puesto llamado Yacanto que está al cargo de Félix Vicente y en la misma conformidad habían tomado la razón siguiente. Primeramente Setecientos quarenta Yeguas de dos años para arriva con los padrillos correspondientes. Doscientas ochenta y quatro mulas de edad. Setenta y dos … de dos años. Ciento treinta y dos cavallos mansos. Veinte y quatro potrillos y potrancas de año. Quince burros, trece mulas mansas. Un mil diez y nueve bacas. Trescientos veinte y seis terneras y terneros de año. Un mil quinientos veinte obejas blancas. Así mismo tiene el puesto dos corrales de piedras grandes y un transcorral”.

Toda la Estancia de San Ignacio (incluída Yacanto) pasaría a integrar los bienes de José Antonio Ortiz del Valle hacia 1772.

En 1841/42 se realiza la sucesión de María Gregoria Ortiz, hija de J. A. Ortiz del Valle y viuda de Pedro Nuñez (dueño de la Ea. Santa Rosa). Según consta en el documento “partición y adjudicación de bienes de María Gregoria Ortíz. Serie Escribanía 2. Legajo 138. Expediente 14”. Archivo Histórico de Córdoba. Se trató de un juicio sucesorio complejo que finalizó 25 años después de la muerte de M. G. Ortiz. Para el año que concluyó el juicio (1842) dos de sus seis hijos ya habían muerto, quedando como herederos algunos de sus nietos, por esa época menores de edad, debiéndose nombrar curadores de bienes y se contó con un defensor de menores en el juicio.

Los bienes a repartir fueron: Ea. Los Cocos 264$. Ea. Santa Bárbara 528$ (en esa época esta propiedad según consta en los documentos presentaba problemas por la “indiada” vecina. Ea. Santa Rosa 2450$. Ea. Yacanto 1079$. Ea. San Miguel 1041$. Ea. Altos de San Ignacio 1415$.

El 14 de diciembre de 1861, dos de las herederas de María Gregoria Ortiz, Francisca Antonia Núñez (hija) y Mercedes Prado Núñez de Baños (nieta, era una de las menores durante el juicio sucesorio) venden la Ea. Yacanto a Antiloquio Villagra.

 

 

En 1894 hay registro de una mensura de la propiedad de Antiloquio Villagra, la Estancia Yacanto. Según consta en Documento Serie Civil 2, Legajo 15, Expediente 6 del Archivo Histórico de Córdoba. Se utiliza como antecedente la mensura realizada por Dalmacio Vélez en 1767, y se define la propiedad de esta Estancia lindando al sur con El Durazno, al norte con Estancia San Miguel, al naciente con Estancia Atum Pampa y al poniente con las cumbres. Las medidas fueron de una legua y media de frente y tres leguas y media de fondo (a vuelo de pájaros).

Según testimonio de Doña Layda Alvarez de Villagra (única descendiente de la familia Villagra en la zona), el casco de la Ea. Yacanto se constituía de una hilera de habitaciones con una galería en común hacia el poniente y sus paredes estaban pintadas en rosa. Con motivo de las funciones religiosas de la Iglesia de la Merced comenzaron a surgir primero las llamadas pulperías, que funcionaban sobre carros y luego negocios, siendo el primero el que funcionó en una de las habitaciones del casco.

La actividad principal de la Estancia era la ganadería bovina y ovina. Debido a la gran extensión de campos se ocuparon numerosos a los que se les fue retribuyendo con parcelas de campos. Este fue el modo en que fueron surgiendo las divisiones de la tierra con el consiguiente asentamiento de familias y la formación del poblado.

Casco de la Estancia donde funcionará la primera escuela (Demolido en 1949)

 

La Capilla vista desde el Casco de la Estancia

 

Será finalmente José Marrero quien la compra en 1939, definiendo el trazado de la actual Villa el que es aprobado dos años más tarde bajo el nombre de Yacanto de Calamuchita fijando diferenciación con la homónima de San Javier.

Hacia 1949 se demuele el casco de la Estancia de la que solo se conservan algunas ruinas en lo que hoy es la sección Parque Marrero Hermanos.

 

Click para ampliar

24 de setiembre - Día de Función

Click para ampliar

 

Datos complementarios:

Latitud : 32º 06´S

Longitud : 64º 45´W

Altitud : 1150 m

 

 

Fuentes de consulta:

  • BENSO, Griselda - SIGNORILE, Analía - "La Estancia Jesuítica de San Ignacio de Calamuchita" - Ediciones del Boulevard, Córdoba, 2004

  • MAYOR, Sergio - "Historias y leyendas de Calamuchita" - Educor, 1995

  • MAYOR, Sergio - "Cuentos y relatos serranos" - Editorial Artesanía Gráfica, Santa Rosa de Calamuchita, 1991

  • SANCHEZ, María del Carmen - "Voces y Senderos de Villa Yacanto de Calamuchita" - Dondegente, Laboulaye, 2012

  • SIGNORILE, Analía - BENSO, Griselda - "En Calamuchita, pueblos de indios y los primeros españoles" - Imprenta Rojo, Santa Rosa de Calamuchita, 2000

  • Agradecemos al Sr. Héctor Marrero la atención dispensada y la provisión de información y fotografías.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

ll Home ll Objetivos ll Búsqueda ll por Nombre ll por Localidad ll Mapas ll Patrimonio ll Glosario ll

ll Fiestas ll Las Capillas y el Arte ll Biografías ll

info@capillasytemplos.com.ar

 

La Página Web "Capillas y Templos" es una iniciativa privada sin fines de lucro que no mantiene vinculación alguna

con los distintos templos aquí descriptos como así tampoco con la Iglesia Católica

ni con ningún otro Credo Religioso u Organismo Gubernamental.

 

La Página Web "Capillas y Templos" se encuentra inscripta en la Dirección Nacional del Derecho de Autor, bajo números:

884418 del 26 de octubre de 2010

4985831 del 23 de diciembre de 2011

5077053 del 07 de febrero de 2013 y

5234137 del 05 de junio de 2015

Se prohibe la copia y/o reproducción parcial o total del material contenido en la presente Página

sin la expresa autorización de los autores de la misma.

De modo explícito, no autorizamos ningún tipo de utilización del presente contenido

que signifique fines comerciales y/o rentables.