NUESTRA SEÑORA DEL CARMEN


Capilla y Club (Gentileza Archivo S. Mónica Reyna)
En la soleada mañana del lunes 10 de agosto de 1891 la
locomotora hizo sonar varias veces su silbato mientras disminuía
su marcha y arrojaba gruesas nubes de blanco vapor por sus
costados. Anunciaba la llegada de la formación en el viaje
inaugural del ramal A-1 del ferrocarril Belgrano, tramo Cosquín –
Cruz del Eje, a la primitiva Estación Huerta Grande. Este nombre
se le había asignado en razón que existían, en sus
inmediaciones, terrenos dedicados al cultivo de verduras en gran
escala para la época.
El pequeño pueblo de fines del siglo XIX era aún insipiente,
pero este servicio multiplicó la radicación de familias estables
e incentivó el turismo, marcando un sostenido crecimiento.
En esta época los servicios de la religión católica en la
jurisdicción del Curato de Punilla, dependían de la Parroquia de
Cosquín y los pobladores concurrían a la
Capilla de la Cañada de
Mercedes, distante algo más de veinte cuadras de la estación.
“El 3 de agosto de
1893, el Pbro. Juan Trifón Moyano, Cura de Punilla, hace un
recordatorio a la
Diócesis de Córdoba,
sobre las Misiones dirigidas a los habitantes de esta zona, que
quieren sean con Jesuitas y Obispos. El punto de bajada es la Estación Huerta Grande, para ir
a la
Capilla de La
Cañada, que está cerquita.”

Pbro. Juan Trifón Moyano
|

o.f.m. Zenón Bustos y Ferreyra |
Un grupo de personas de la localidad que sentían la necesidad de
contar con una parroquia, se reunieron y formaron una comisión
con el objeto de arbitrar fondos y llevar a la práctica la
construcción de una Iglesia de Rito Católico en Huerta Grande.
Dicha decisión fue comunicada al Obispo de Córdoba (1905-1925)
o.f.m. Zenón Bustos y Ferreyra (1850-1925), el 18 de febrero de
1905.
Fue el propio Obispo quien, un año después, solicitó ser
informado sobre la conveniencia de construir una iglesia en
Huerta Grande. El Cura de Punilla, le respondió:
"1: sobre el incremento importante de la población.
2: que cuentan con media hectárea de terreno y pueden
conseguir una hectárea que es lo que requiere la Diócesis.
3: no hay plano definitivo y cuentan con materiales y fondos
por valor de 1.200 $.
4: cuentan con la contribución de todos los vecinos con
buenos recursos para la obra, si la construcción de la iglesia,
significa el traslado de la
Capilla de La Cañada de Mercedes,
bajo la misma advocación a Huerta Grande. El Cura de Punilla
dice que esta capilla dista del punto indicado de veinte a
treinta cuadras, es antigua, estrecha, principia a ponerse
ruinosa y ha quedado fuera del poblado, contando con algunos
buenos ornamentos y otras cosas utilizables, y los vecinos le
tienen afecto por razones fáciles de comprender."
Transcurre el año 1906 y la Sra. Benicia Pavón de Dávila, nativa
y propietaria de tierras en la zona, decide la donación de una
hectárea ubicada sobre una loma, destacada por su elevación, a
unos trescientos metros al este de la Estación. Buen sitio para
erigir la nueva capilla.
Nace, además y por las donaciones, la calle Nuestra Señora del
Carmen uniendo, en su tramo original, la estación del
ferrocarril, la farmacia, el almacén de ramos generales, la escuela y
la
futura capilla; generando, así, un incremento de viviendas y
comercios.
En enero de 1908, la comisión Pro Templo, habiendo cumplido con
todos los requisitos, le solicita al Obispo Zenón Bustos que
designe la fecha para la colocación de la piedra fundamental de
la Iglesia de Huerta Grande.
La respuesta no se hace esperar y se decide la colocación de la
Piedra Fundamental para los días 16 y 17 de febrero de 1908.
El
Diario Los Principios reconstruye las circunstancias de aquellos
días:
"Sobre los cimientos del templo, al fin ubicados sobre una colina
que matiza la belleza del paraje se celebra la misa de campaña,
el domingo 16, a cargo del Pbro. Juan B. Correa.
Recuerdan que una lluvia fuerte cayó sobre el lugar y luego,
bajo la apacible sombra de sus nubes, la gente, que se había
guarecido algunas en las carpas, otras en sus casas y en la
espesura del bosque, volvieron nuevamente a continuar con los
festejos."
Por la tarde de ese domingo se realizó la bendición y colocación
de la Piedra Fundamental. La ceremonia fue presidida por
Monseñor Eleuterio Mercado Quiroga, investido de preste, asistido por
cinco ministros.

“Se labra y firma el acta por la Comisión Popular, padrinos y
otras personas; ésta se guardó en la urna granítica con algunas
medallas y monedas, colocándose sobre la mampostería mural para
servir de base y fundamento de la sagrada casa de
Huerta Grande.” - dice el corresponsal del diario Los
Principios (que, por entonces, se asumía como el Organo de la
Juventud Católica de Córdoba).

La alocución de cierre estuvo a cargo del R. P. Juan B. Padrós de
la Congregación Hijos del Corazón de María. De alto mérito
literario decía en uno de sus pasajes:
“El Señor es admirable en las montañas. Dios ha guardado para
sus designios especiales las alturas de las sierras … Las
montañas tienen una fisonomía más mística que el resto de la
tierra; y Dios las eligió como testigos de los grandes sucesos
que refiere la historia sagrada, habiendo después el
cristianismo santificado solemnemente las cumbres de los montes.
Sí, las montañas conservan gran parte de la historia de la
humanidad, permitidme subir con mi imaginación y divisar, por la
acción del cristianismo, la edificación en sus cerros y laderas,
de millares de santuarios, erigidos a la Inmaculada Madre de
Dios, como testimonio de la gratitud y veneración del pueblo
creyente".
Las celebraciones en torno a la colocación de la Piedra
Fundamental fueron muy importantes para Huerta Grande y pueblos
vecinos. El corresponsal del diario “Los Principios” con la
modalidad periodística de los albores del pasado siglo, dejó
registrado, con minuciosidad los acontecimientos y sus
participantes (acceder a la nota).
La construcción del templo demoró varios años y las distintas
comisiones de festejos tuvieron que trabajar mucho,
fundamentalmente en las temporadas de verano para recaudar
fondos aplicables al avance de la construcción.
En 1909-1910, se contó con los aportes del gobernador de Córdoba
(1907-1909) José Ortiz y Herrera (1845-1911) y posteriormente
con los del gobernador de Córdoba (1910-1913) Félix T. Garzón
(1861-1939).
Una subcomisión formada por señoras de Huerta Grande y de Villa
Giardino, también realizaron actividades a beneficio de la
capilla de La Cañada de Mercedes, que requería de reparaciones,
dado su estado, siendo la que prestaba los servicios religiosos
en esa época.
Los trabajos del templo continuaban de acuerdo a los ingresos y
en enero de 1914, el Dr. Agustín E. Landó realizó la donación del
altar mayor, junto a otras donaciones.
El 1 de enero de 1916 se habilita provisoriamente una parte del
templo para celebrar el Año Nuevo.
En el transcurso de ese año, se hizo efectivo un importante
aporte que permitió concluir la mayor parte de la construcción.
El mismo provino
de parte del Dr. Eufrasio Loza
(1871-1928), primer gobernador radical de Córdoba, cuyo mandato
(1916-1917) concluyó con su temprana renuncia debido a que su
gestión estuvo convulsionada por los conflictos internos entre
dos sectores en los que, por entonces, se había dividido la UCR
local: los rojos (asociados a ideas liberales y socialistas) y
los azules (integrados a la Agrupación Corda Frates, con
visiones conservadoras y clericales). El Dr. Loza, por ser
asesor de la Comunidad Mercedaria y activo dirigente católico
dentro de la corriente afín de su partido, aprovechó su tiempo
como gobernador para brindar un especial y particular trato a
esta iglesia.
En 1917 el Sr. Santiago Pinasco dona, para el altar mayor, su
imagen de Nuestra Señora del Carmen; quedando, una vez
transcurrida su gestión en el Obispado, como titular del templo.

Croquis de la Parroquia de Huerta Grande
(Gentileza Archivo S. Mónica Reyna)

Imagen de 1920 (Gentileza Archivo S. Mónica Reyna)

Imagen de 1929
(Gentileza Archivo S. Mónica Reyna) |
El día domingo 29 de enero de 1922, cuando la obra estaba
terminada en su mayor parte, Monseñor Dávila, junto al Cura
Párroco de Cosquín Porcel de Peralta, en misa concelebrada,
procedieron a la bendición de la iglesia, sus altares, vía
crucis y campana, fijando dos funciones: el 2 de febrero y el 16
de julio día de la Santísima Virgen.

La capilla circa 1945 (gentileza Archivo S.
Mónica Reyna)
El templo, hoy

En
el 203 de la histórica calle Ntra. Sra. del Carmen se levanta el
templo del mismo nombre. Siete escalones que llegan al atrio y
un grueso muro de piedra hacen de basamento al templo con su
fachada orientada al oeste.


Colinda al norte con la Casa Parroquial, que se comenzó a
construir en la década del 40 y se concluyó en 1956.

Evolución de la construcción de la Casa
Parroquial hasta la actualidad
(la primer foto es circa 1945 - Gentileza Archivo
S. Mónica Reyna)
Al este y
sur limita con la Plaza Belgrano, la principal de la localidad.


Con fachada muy simple compuesta por un rectángulo vertical al
que se superpone el hastial, de fuerte vertiente, con borde de
techumbre. Las pilastras interiores se manifiestan en el
exterior con cambio de color.
Del lado del evangelio, se desarrolla la torre campanario
adosada al cuerpo principal. Edificada en los años 1926 y 1927,
es de planta cuadrada y resuelta en cuatro estratos de distinta
altura y sección, separados por pronunciadas cornisas en todas
sus caras. El primer tramo coincide con el inicio del hastial,
al cual está adosado. Pilastras de ángulo en sus cuatro aristas
acompañan la composición en elevación y en los paños de cada una
de las caras, tiene una abertura, de figura vertical, que
termina en arco de medio punto.
Culmina la torre, con un cupulín de base cuadrada coronado por
una gran cruz de hierro forjado.
En el frente, desde 1972, el atrio fue cubierto con un techo a
dos aguas con estructura de madera y cubierta de tejas
coloniales, con pendiente igual a la del techo de la nave. El
soporte está constituído por cuatro importantes columnas que,
vistas de frente, ofrecen diseño poligonal. Estos trapecios son
de sección rectangular que se exhiben con la cara
lateral interna a plomo y la lateral externa dibujando un ángulo
tal que la base adopta un ancho mayor que el de la parte
superior donde entra en contacto con la cabreada.

El templo tiene planta en cruz latina, con la nave principal de
27,42 m de largo por 9,47 m de ancho y el transepto de 16,77 m
de largo por 4,50 m de ancho. Está techado con chapas
galvanizadas prepintadas a dos aguas con vertientes bien
empinadas.

La estructura de sostén está oculta sobre un
cielorraso concluido en 1922, que en la nave principal es una
bóveda de cañón corrido generada por arco carpanel de varios
centros, mientras que en los brazos del transepto la generatriz
es de arcos de medio punto. Arcos fajones reforzando la bóveda
se corresponden con las pilastras.


Los muros laterales están ritmados por cuatro pilastras con
base, fuste y capitel; este último incluido en la imposta que es
base del inicio de cielorraso. Se destacan por su saturado color
sobre el blanco de los muros. En el centro de cada uno de los
tramos, ventanales de vidrios repartidos inundan de luz natural
el recinto.

A los pies, el coro alto tiene profundidad de cuatro metros
sostenido por dos columnas de sección cuadrada.

Se accede a él
por una escalera situada a la derecha del ingreso, la cual posee
un descanso, a medio nivel, desde donde se ingresa a la base de
la torre campanario, para el tañido de campanas. La principal
fue traída de Alemania y donada por el Sr. Manuel Soler en 1916.


El presbiterio, con solado sobre elevado, tiene una profundidad
de 6,95 m. El ábside, en el testero, es un hemi exagono. Sendas
aberturas a los costados comunican con sacristía y
contrasacristía.


Acontecimientos relacionados
Por decreto del 3 de mayo de 1927 el Sr. provisor y Vicario
General I.S. Obispo de la Diócesis de Córdoba (1914-1930) Dr.
José A. Luque (1856-1930), desmembró de la Parroquia de Cosquín,
la Capilla de Huerta Grande y la
Capilla de la Cañada de Villa Giardino, con
todo su territorio, para anexarlas al Curato de La Cumbre,
dejando constancia que las dos capillas anexadas eran las más
importantes en cuanto a entradas se refiere.
Treinta años permaneció dentro de esa jurisdicción, hasta que el
arzobispo de Córdoba (1934-1954), Dr. Fermín Emilio Lafite
(1934-1958) el 25 de febrero de 1957, erige canónicamente a la
nueva Parroquia de Nuestra Señora del Carmen, desmembrándola de
la Parroquia de La Cumbre y fijándole su nuevo territorio.

Datos Complementarios
Coordenadas
Latitud :
31º 04’ 30,51” S
Longitud :
64º 29’ 28,82” O
Altitud :
997 msnm

Fuentes de consulta:
-
Cabrera, Pablo, Pbro. – PUNILLA, desde el Dique al Uritorco.
Editorial “Pereyra” , Córdoba, 1931.
-
Diario LOS PRINCIPIOS, 16 de febrero de 1908 – Huerta Grande
-
Diario LOS PRINCIPIOS, 20 de febrero de 1908 – Huerta Grande
– Éxito completo.
-
Reyna, Mónica:
https://huertagrande-argentina.blogspot.com.ar
-
Córdoba de Antaño
-
Archivo Fotográfico de Córdoba

Detalle de vieja postal de Huerta Grande
|