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María del Tránsito Cabanillas

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Obispo Fray Reginaldo Toro

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

SAN ROQUE

La Capilla San Roque de Santa María de Punilla reconoce la existencia de tres anteriores, que el paso del tiempo y más tarde, las aguas del lago San Roque, hicieron desaparecer.

Valle de Quisquisacate

 

La confluencia de los ríos San Roque y San Juan, que luego se denominarían Cosquín y San Antonio, se producía en el Valle de Quisquisacate, denominación ésta que significa: Lugar donde se unen dos o más ríos. Se extendía entre las Sierras Chicas llamadas Viarapa por los naturales y las Sierras Grandes llamadas Achala. Era una fértil región agrícola que fue habitada por los comechingones hasta fines del siglo XIV.  Con la llegada de los conquistadores pasaron a integrar la estructura económica de la colonia; se mestizaron rápidamente y su desaparición sobrevino al ser desplazados por los esclavos negros a través del sistema de “encomiendas”.

Antes de la fundación de Córdoba, en 1573, un relator de la expedición de Lorenzo Suarez de Figueroa, aportaba información sobre los “Yndios” asegurando que ”… más de seiscientos pueblos de Yndios que en aquella serranía e valles quenmedio dellas ay están pobladas en cuales hecha con diligencia la pesquisa y por las lenguas equenta que de cada población se pudo entender se hallaron aver casi treinta mil indios …”. [Archivo Arquidiocesano de Córdoba - Leg.31, 1737/44 Tomo III]

El Dr. Emiliano Endrek comenta que ”… rechazado por su origen espurio, despreciado por el color de su piel, bloqueado por una legislación que defendía los privilegios del blanco, sin acceso a la educación – porque las Reales Cédulas prohibían que se les enseñara tan siquiera a leer – sin asidero étnico, pues no era ni blanco, ni indio, ni negro, el mestizo se encontró sin plaza, y lo que es peor, sin posibilidades de encontrar alguna dentro de los estamentos de la sociedad colonial”.

Los españoles llegaron con sus “Leyes de Indias”, que reglaba la conquista y población de las tierras ocupadas y el manejo de sus primitivos tenedores o propietarios. La Corona les entregaba, ”… por sus servicios en la conquista y la pacificación de los naturales”, las llamadas “Encomiendas de Yndios” por las que obtenían la fuerza laboral de los nativos y las “Mercedes” de tierras para sembradíos y crianza de animales.

Según informa Moyano Aliaga “… el fundador de Córdoba encomienda los indios de Quizquisacate a Tomás de Irobi, uno de los fundadores de la dicha ciudad”. Este será el primer encomendero designado el 19 de noviembre de 1573 en el valle. Al año siguiente, el 24 de diciembre de 1574, recibió la primer Merced de tierras que constaba de una legua circundando la unión de los ríos Primero, Cosquín y San Roque. Configuración ésta, que abarcaba la casi totalidad del actual lago San Roque. Tomás de Irobi, recibirá ocho mercedes de tierras a lo largo de su vida y al momento de su muerte no deja descendientes.

Juan Nadal, Francisco Blázquez, Luis de Abreu, Juan de Mitre, Diego Rodríguez de Ruesgas, adjudicatarios de las mercedes de tierras, darán origen a las primeras estancias del Valle, que, por herencias y sucesivas ventas, irán subdividiéndose hasta su extinción a lo largo de un siglo.

Resume Ernesto Huber:  "El propiamente llamado valle de San Roque estuvo conformado, desde mediados de 1600 por la Estancia de Santa Leocadia de los Toranzo y sus descendientes los Cabanillas al este del río Cosquín y río San Roque, la Estancia San Roque de los Salguero al oeste del río San Roque y parte del Cosquín, en el centro y sur, incluyendo a la Santa Ana a su norte y El Pantanillo a su sur, y la Estancia Santa María de los Bustos al oeste del río Cosquín en el norte. Estas Estancias fueron propiedad de las 3 familias durante casi 3 siglos hasta 1826, cuando se desmembró la San Roque, por haberse vendido en sus 3 partes, la San Roque, la Santa Ana y El Pantanillo".

 

Esquema de ubicación de las estancias que existían hacia 1822 en el valle de San Roque, con ubicación de las capillas de San Roque, del camino real (actual autopista) que pasaba frente a la casa de los Cabanillas, del lugar llamado Copina, y de la futura Villa Carlos Paz - Norberto Huber

 

 

Primera Capilla San Roque, en la Estancia San Roque

 

El 23 de agosto de 1649, el maestre de campo, Diego Fernández Salguero, (1593-1666), compra “al maestro Diego Rodríguez de Ruesgaz, [1555-1622] cura beneficiado de partido del totoral, … una legua de tierras de largo por media de ancho ..., que lo que ansi le venden lindan con tierras que fueron de Juan de Mitre, que son las que posee el dicho maestre de Campo Diego Fernández Salguero conforme al mojón último". [Archivo Histórico de la Provincia de Córdoba - Reg. 1, 1851-1855, f. 167]

Estas heredades y las “tierras de Juan de Mitre” que había adquirido a Miguel Ardiles en 1623 más al sur, y las pedidas en 1650 en Merced sobre la “Sierra de Achala”, conforman una gran superficie al sur-oeste del Valle de Quisquizacate, dando origen a la Estancia San Roque.

El 24 de noviembre de 1642, Doña Ana María de Castro y Figueroa, hija del Capitán Ángelo de Castro y esposa del General don Ignacio Salguero y Cabrera, se hace cargo de la Primera Capellanía de cien misas anuales establecida en 4.000 pesos más 1.000 pesos para el mantenimiento de la iglesia y la fiesta de San Roque.

Según Nelson Dellaferrera "... Las capellanías son fundaciones perpetuas que conllevan la obligación de cumplir con ciertas cargas espirituales que deben ser satisfechas por el capellán en la forma y el lugar prescripto por el fundador. La voz proviene de la capilla donde se halla el altar donde se celebran las misas y tienen lugar los actos religiosos que conforman la carga para cuyo sostenimiento fue fundada la capellanía. Pueden ser colativas o laicales.

Sugerimos ampliar estos conceptos en: "Estrategias de transmisión y reproducción de patrimonios en la campaña cordobesa: Las capellanías rurales, siglos XIII y XIX" de Victoria Cánovas. (Acceda al material haciendo Click Aquí)  

Fue Ángelo de Castro, milanés, quien trajo a estas tierras el culto a San Roque el “humilde poronguito que cura todas las enfermedades del cuerpo ...”; además, vicepatrono de la ciudad de Córdoba. 

Ana María y su esposo Ignacio difundieron en el valle dicho culto constituyendo la primera capilla dedicada a San Roque en el Valle de Quisquisacate.

Según opinión del Lic Alejandro Moyano Aliaga, “… la Capilla habría sido erigida por el Gral. D. Ignacio Salguero de Cabrera dentro de su estancia de San Roque entre 1671 y 1679, años en que compraran las tierras de D. Bernabé de Salinas y que otorgara su testamento respectivamente”. [Archivo Histórico de la Provincia de Córdoba - Reg. 1,1670/71, F.289; Reg. 1, 1669, f. 107]

La estancia San Roque estaba ubicada al oeste del Río Cosquín y se estima que la Capilla estuvo asentada muy cerca del casco construido por Diego Fernández Salguero, próximo al paso del río San Roque y un poco al sur de la unión con el río Cosquín y a su oeste.

“En 1721, la capilla junto a las demás dependencias de la estancia fue embargada a los herederos de D. Fernando Salguero y Cabrera. Se Sabe que para ese entonces tenía 4 o 5 varas de ancho por 15 varas de largo, que era de tapias y el techo de tejas”. [Archivo Histórico de la Provincia de Córdoba - Leg.31,1737/44, Tomo III]

“En 1743, el Gral. D. Ignacio de Ledesma y Caballos informaba sobre el estado de la Capellanía impuesta en esa finca, y agregaba que la Capilla estaba toda rajada y amenazaba ruina”. [Archivo Histórico de la Provincia de Córdoba - Esc. 1,1723, Leg. 248, Exp. 6,f.18 v]

 

 

Segunda Capilla San Roque, en la Estancia San Roque

 

Casi cuarenta años después del último documento que hacía referencia a la Capilla San Roque anterior, la que estaba en estado ruinoso, quedó registrado en el Libro Parroquial del Curato de Punilla que “... el día 23 de abril de 1781 El Cura Ayudante Petronio Pupili en la Capilla de San Roque, bautizó sub conditione puso óleo y Chisma a María Manuela de edad de mes y medio, expuesta y de Padres no conocidos. Fue Madrina María Bernardina Seja, y para que conste lo firmo D. Juan Justo Rodríguez”.

Este documento y otros similares, atestiguan que para esa época la capilla ya estaba prestando los servicios religiosos.

Se encontraba ubicada junto a “... las casas del casco de la Estancia San Roque, al oeste de los ríos Cosquín y San Antonio y algo al sur de su unión con el río de la Punilla".

Pedro Lucas Cabanillas y José María Allende, mantuvieron un pleito por cuestiones limítrofes entre sus estancias y en el plano que acompaña al expediente, consta la existencia de la Capilla San Roque en la ubicación descripta, coincidente con los partes de la batalla de San Roque, librada en esos terrenos.

 

Plano que acompaña al expediente del litigio entre J. M. Allende y P. L. Cabanillas donde, en 1845, consta la ubicación del casco de la estancia San Roque (lugar de la capilla de San Roque) - Norberto Huber

 

 

El 14 de mayo de 1800, se produce un inventario de la Capilla de San Roque, ordenado por el Párroco de la Punilla Dr. José Miguel de Castro:

“Razón de los ornamentos que se halla en la Capilla de San Roque hecha por el Ayudante de Cura Don Josef Antonio Bustamante: dos calices de plata uno dorado y otro no; una casulla de tapiz blanco buena; otra de persiana azul de buen uso; otra de persiana encarnada lo mismo; otra de raso de la china blanco muy usada; otra de chamelote verde de seda usada; otra negra de tafetán adornado con flores inservible, que es capa de coro lo mismo, las casullas tienen los correspondientes bolsas y paños; Frontales: un frontal de raso de la china de buen uso, otro frontal de raso de la china amarillo de buen uso, otro negro de tafetán doble de buen uso; Albas: un alba de cambras adornado con flores, con encajes finos de buen uso, otras tres de ... aún bueno con los encajes bien malos de ... una; Manteles: dos pares de manteles bien malos; dos amitos uno con sus cintas; una sobrepelliz bien tratada; un par de vinajeras de plata con platillo; dos ... singulos, uno de cinta de tesú con sus alamanes abajo, y el otro ... llano; quatro ... trihuelas de seda; quatro purificadores dos de buen uso y los otros malos; un corporal de estopilla de buen uso; dos sacras bien tratadas; un atril pintado de palo bien tratado; dos misales viejos y mal tratados; una Ara de una tercia de largo y ancho; una campanilla de metal blanco, una cruz pequeña enconchada; un confesionario de una tabla; una mesa con dos cajones de poner ... hormamentos; una imagen de Nuestra Señora Santa Ana con su nicho pintado; dos bultos de San Roque en sus nichos correspondientes; un par de candelabros de bronce; un par de blandones de plata; tres campanas dos buenas y una mala de buen tamaño; la capilla de ocho varas y media de largo y seis y cuarta de ancho, por dentro bien adornada, pintado el altar y blanqueada toda ella, bien vieja el techo de caña y la mitad de teja y la otra de paja la misma que aunque esta vieja no amenaza ruina porque es de calicanto, enladrillada y con su correspondiente cementerio; un incensario de plata con su naveta. Y para que conste lo firmo en catorce de maio de 1800 en esta de San Roque con uno a los Patrones. Firmas: José Antonio Bustamante y Pedro Josef Salguero de Cabrera". [Archivo Arquidiocesano de Córodoba – Cajas de Parroquias – Cosquín]

Con motivo de la asunción de un nuevo cura párroco Francisco Cándido Gutiérrez, el 10 de febrero de 1810 se produce un control de inventario, con la presencia del Patrón de la Capilla Lic. Gerónimo Salguero.

 

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Al año siguiente, el 12 de marzo de 1811, el Maestro José Julián Sueldo, reinventaría la Capilla San Roque junto a su patrón Lic. Gerónimo Salguero de Cabrera, dejando características de ella:

“…la Capilla de ocho vs. y media de largo y seis y quarta de ancho, techo de paja la mitad, y la otra de teja, puerta de dos manos, con buena cerradura, el edificio muy viejo. Tres nichos pintados en el altar, pintados en uno una imagen de Santa Ana de bulto y en los otros dos la de San Roque también de bulto. Otras tres imágenes pequeñas una de la Purísima concepción otra de San Antonio y otra del Carmen todas de buen uso, y de bulto". [Archivo Arquidiocesano de Córodoba – Cajas de Parroquias – Cosquín]

 

El 25 de mayo de 1816 en esta capilla de San Roque el cura de la Punilla, maestro José Julián Sueldo, ofició un tedeum y una misa de acción de gracias al conmemorarse un nuevo aniversario de la Revolución de Mayo dispuesto por el Gobernador Intendente de la Intendencia de Córdoba del Tucumán José Javier Díaz (1764-1829).

El 15 de agosto de 1821 nació en la Estancia Santa Leocadia quien luego sería la primera beata argentina conocida como Madre Tránsito Cabanillas (1821-1885) y fundadora de la Orden de las Hermanas Terciarias Misioneras Franciscanas de la República Argentina.

En el Libro de Bautismos del Arzobispado de Córdoba consta que, "... en la Capilla de San Roque a diez de enero de mil ochocientos veinte y dos el Cura y Vicario de la Punilla puso óleo y chrisma a María del Tránsito Eugenia de los Dolores que nació el 15 de agosto último, hija de Don Felipe Cabanillas y Doña Francisca Antonia Sánchez vecinos de este curato, la bautizó el Presbítero Don Mariano Aguilar, según lo que refirió Don José Eugenio Flores vecino de la Ciudad de Córdoba; y para que conste lo firmo. Maestro José Julián Sueldo".

 

Otro hecho de significación ocurrió en las cercanías de la Capilla, fue la Batalla de San Roque del día 22 de abril de 1829 en la que, en fratricida lucha, se enfrentaron las fuerzas federales del Brigadier General Juan Bautista Bustos (1779-1830) con las unitarias del General José María Paz (1791-1854).

Este último se alza con la victoria, lo que le permitirá permanecer en el gobierno de Córdoba hasta 1831.

Juán B. Bustos y José M. Paz

 

El licenciado Jerónimo Salguero de Cabrera (1774-1840), firmante de nuestra Independencia, vendió su estancia de San Roque al Dr. José María Fragueiro, el 20 de enero de1826, en remate, por la suma de 2.000 pesos haciéndose cargo de una hipoteca de 4.000 pesos a favor del Monasterio de las Catalinas de Córdoba. [Archivo Histórico de la Provincia de Córdoba - Reg. 3 1826, f. 375 v]

A partir de 1828 ya no constan asientos en el Libro Parroquial que pertenezcan a la Capilla de San Roque.

Por un documento de 1841 se sabe que para ese entonces estaba derruída. El 9 de febrero de 1841, la estancia es confiscada por orden del Gobernador delegado Claudio Antonio Arrendondo,  siendo informado por el juez Pedáneo del Valle Pedro Lucas Cabanillas, lo siguiente: “… En cumplimiento de la orden verbal de S. E.  para que entregase a don Juan Francisco Carranza todos los bienes existentes del salvaje unitario, pasé a hacer entrega de todo lo que consta en el inventario que remito a V. E. para su conocimiento. Pongo también en conocimiento de V. E. que están existentes todos los útiles pertenecientes a la iglesia de dicha estancia. Y también los útiles de un molino que está abandonado de tiempos …”.  [Archivo Histórico de la Provincia de Córdoba - Gob., 1841, Leg. 177F, f. 233/234]

 

Tercer Capilla San Roque, en la Estancia Santa Leocadia

 

Después de 1841, Pedro Lucas Cabanillas (1823-1876), Juez Pedáneo de la Punilla y propietario de la Estancia Santa Leocadia hace construir, al este del Río Cosquín y de su menguado peculio, una nueva capilla que llevará el mismo nombre de las anteriores: Capilla de San Roque.

Por el libro de Bautismos de Cosquín se conoce que ya funcionaba en 1860.

El 31 de diciembre de 1872 el cura párroco de la Punilla, Luis Fernando Falorni, se dirigía al Obispo Uladislao Castellano en los siguientes términos: "... habiendo concluido el trabajo de la Capilla de San Roque y siendo necesario abrirla al servicio público del vecindario pide la facultad de bendecirla, aunque falten detalles, unidamente a su cementerio, que aunque no está concluido, se desea aprovechar la presencia de algunos sacerdotes en esta localidad para celebrar dicha función con menos costo y más solemnidad ...”. En la misma fecha, con la firma de Don Pedro Lucas Cabanilla, se contestó concediendo la licencia solicitada. [Archivo Arquidiocesano de Córdoba - Cajas de Parroquias, Cosquín, Caja 1, Leg. 4, f]

 

 

Tres años y tres meses después, en ese cementerio, se extendía el presente certificado: "... el veinte y tres de Febrero pmo. pdo. se sepultó en el Cementerio de la Capilla de San Roque el cadáver de Don Pedro Lucas Cabanillas, casado con Joaquina Capdevila, vecino y patrono de dicha Capilla. Murió de hidropesía a los sesenta y ocho años cuatro meses de edad, con todos los auxilios de la religión; y para que conste a los fines que se tengan en vista lo firmo. – Luis Fernando Falorni". [Archivo Histórico de la Provincia de Córdoba - Esc. 2, 1876, f. 128]

La estancia Santa Leocadia se originó con la “Merced Junta de los Ríos” otorgada el 17 de mayo de 1605 al capitán Diego Rodríguez de Ruegas quien sumará otras tierras a su patrimonio, dando origen a la Estancia de Quisquisacate. Después de su muerte, acaecida en 1622, la heredad se fraccionará en dos partes: San Roque y Santa Leocadia.

Isabel Salinas, nieta de Ruegas, casada con el Capitán Pedro Pacheco de Mendoza, vende su parte heredada de la estancia de Quisquisacate al Sargento Mayor Manuel Gutiérrez de Toranzo, el 30 de julio de 1662. [Archivo Histórico de la Provincia de Córdoba - Esc. 4, 1867, leg. 122, exp. 12]

El Sargento Mayor contrajo nupcias con doña Blanca de Matos Pinelo, hija de Andrés de Matos quien, el 5 de julio de 1665, al testar dispone la creación de una capellanía en las "... fincas, posesiones y raíces de las de alguna provincia del Perú, por ser más seguras que las de esta provincia ...". [Archivo Histórico de la Provincia de Córdoba - Gob. 1869. Leg. 4, f.122]. Años más tarde, doña Blanca, dando inicio a la concreción de la voluntad de su padre, peticiona la formación de una capellanía ubicándola "... en el término de Quisquizacate, cinco leguas de esta ciudad que al presente se llama Santa Leocadia ...". [Archivo Histórico de la Provincia de Córdoba - Gob. 1880. T. 10º, f. 160]

El patrono de dicha capellanía sería Andrés de Matos Pinelo cuando alcanzara el estado sacerdotal. En este documento, es la primera vez que se menciona el nombre de Santa Leocadia.

Cuando el 3 de septiembre de 1683 Manuel Gutiérrez de Toranzo, testó en Córdoba, poniendo de manifiesto el haber cumplido con la voluntad de su suegro, con las siguientes palabras: "... y en su cumplimiento se finca dicha capellanía en una estancia que compré y fundé en jurisdicción de esta ciudad cinco leguas de ella que se llama Santa Leocadia con casa de vivienda, molino y acequias que saqué en ella árboles frutales que puse con todo aperos de herramientas, arreos de casa y labranzas, bueyes carretas, cría de yeguas, con sus hechores y cantidad de ganado ovejuno ... La capilla con puerta y llave, enmaderada, todo nuevo y sólo falta cubrirla de teja ..." [Archivo Histórico de la Provincia de Córdoba - Gob. 1875, Leg. 4, p. 161].

El 30 de junio de 1785, el Patronato como la Capellanía pasarán a manos del Maestro Nicolás Cabanillas y Toranzo, luego de pleitear con el Presbítero Francisco Javier de Orduña.

Pedro Lucas Cabanillas, hijo de Nicolás, asume el Patronato de la Capellanía el 5 de octubre de 1838, “... cuando estaba en plena decadencia”. Paulatinamente se fue empobreciendo, pero nunca dejó de atender la Capilla.  Después de muchas gestiones consiguió que el juez doctor Tristán Bustos, declarara la extinción de la carga capellánica.

Permanecerá la estancia en la familia hasta que, el 30 de octubre de 1867, la mayor parte es vendida por Pedro Lucas Cabanillas Toranzo a Julio Maurell.

Años después, a los 78 años de edad, este verdadero patriarca del Valle San Roque era sepultado en el cementerio contiguo a la Capilla que tanto había querido.  Fue un 23 de febrero de 1876.

El 30 de abril de 1877, el Párroco Ambrosio Raynoldi, dentro del inventario general de capillas del Curato de la Punilla, advertía respecto de esta Capilla San Roque: "1º: Esta Capilla fue construida a su propio gasto por el finado Don Lucas Cabanillas; 2º: Dicha Capilla es bien conservada y aseada por la criada del Sr. Cabanillas; 3º: Don Lucas Cabanillas dejaba (lo sobrante de sus gastos por el bien de su alma) el quinto libre, á beneficio de la Capilla. El Albacea pretende invertir estos fondos sin dar cuenta al Cura ni a Su Señoría tanto sobre la suma que queda libre del quinto, como en consultarlo sobre el modo de invertir la plata en mejor uso; 4º: La Señora Mayordoma tiene un fondo de cincuenta pesos fruto de las introducciones de derechos. Tanto comunico a V.S. en desagravio de mi conciencia y a cumplimiento de mis deberes".

Rubricando con su firma, Raynoldi procede a inventariar los distintos rubros: "I - Capilla y cementerio: 1: Una capilla de material crudo, techo de teja en buen estado, largo 17 varas por seis de ancho con puerta mala, y coro; 2: Unas paredes para sacristía en obra; 3: un cementerio al lado de la capilla bastante grande con tapias cayentes y sin puertas". Continua con "... II - Enseres; III - Útiles; IV - Ornamentos; V - Imágenes y VI: Alhajas". [Archivo Arquidiocesano de Córdoba - Cajas de Parroquias, Cosquín, Caja1, Leg. 4, f. 255 r]

Según lo determinado por el Lic. Alejandro Moyano Aliaga: “Los últimos sacramentos impartidos en la misma en 1888, el 13 y 15 de agosto se administraron 22 y 13 bautismos respectivamente, y el 20 del mismo mes se bendijeron dos matrimonios por el cura Párroco D. Francisco Pérez. Los restos de Pedro Lucas Cabanillas tuvieron que ser trasladados por sus hijos a otro lugar adecuado, en el cementerio de Cosquín".

Cuando el Dr. Juan Bialet Massé toma a su cargo la construcción del dique San Roque decide documentar el estado de la zona que iba a ser ocupada por el embalse, como complemento de las tasaciones de tierras a ser expropiadas y además, el desarrollo de la construcción del dique y todas las obras accesorias. En octubre de 1886, encarga la tarea al fotógrafo Jorge Pilcher. De las 187 fotografías que se conservan en la ex D.P.H., al menos 4 corresponden a tomas del valle que quedaría bajo las aguas. En una de ellas se distingue, a lo lejos y con escasa definición, la capilla San Roque.

 

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“Riego de los Altos de Córdoba, 1886. Fotografía inglesa” - Posible autor: Juan Pilcher

Archivo Dirección de Agua y Saneamiento. Gob. de Córdoba

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El prof. Norberto E. Huber hace un pormenorizado análisis de la fotografía y expresa: "... la última Capilla San Roque, existente en el momento que se tomó la foto, coincide con la ubicación de la puerta hacia el oeste, la misma que informaron los lugareños que caminaron sobre los restos en 1995. También se advierte en la fotografía un doble campanario, coincidente con las dos campanas con la inscripción en sobre relieve “PLC” colgadas en la Capilla san Roque de Villa Bustos; se observa frente a la Capilla, hacia su oeste, una tapia baja blanca, demarcatoria de su atrio, y otra de piedras a su norte, presumiblemente el cementerio anexo a la Capilla. La Capilla está ubicada al este de la cañada por la cual se desliza el río Cosquín, notándose unas casas con muros a la cal y techos cubiertos de tejas a su sud, del mismo lado este del río, y enfrentadas estas construcciones a unas alamedas al lado oeste del río y que eran las 'casas' de Pedro Lucas Cabanillas".

Mientras se construía el dique, se tomaron los recaudos suficientes para preservar los bienes de la Capilla San Roque. De hecho, al ser desmantelada en 1890, el Párroco de la Punilla Juan Trifón Moyano realizo un detallado inventario de todos los bienes que, por resolución de la curia, quedaron en manos de Don Facundo Bustos. El mismo enumera lo siguiente: "Dos Campanas Chicas; un vestíbulo de madera de cedro 348 cm largo y alto de 95 cm, con seis cajones y dos cómodas; seis misales, cinco viejos y uno nuevo, de los cuales uno es de Rito dominico; diez y siete candeleros de bronce fundido, 10 de 40 cm de alto y siete de 20 a 25 cm; seis floreros loza pequeños; dos atriles de madera; un Cristo de plata pequeño en una cruz con guarniciones de plata; sacras, un juego sin marco; ocho casullas, cada una con sus correspondientes adjuntos de tela española, cinco nuevas y tres viejas todas sencillas; un sagrario de madera de 50 cm de alto; una ara de mármol; un cáliz con sus adjuntos de plata; un copón de plata; un portaviático de plata; un par de vinajeras con su platillo todo de plata; dos imágenes, simulacros vestir una San Roque, otra Purísima 50 cm y 40 cm de alto; dos frontales, uno negro y otro blanco; una manta negra ... balleta; siete manteles Altar; dos paños comulgatorio; docena y media de purificadores corporales; dos albas con cinco amitos; cuatro cortinas satiné; tres cíngulos de cordón; una carmita ... de seda bordada del sagrario; una mesa chica; dos escaños viejos; una caja grande antigua; un hostiario con su formón; una caldenilla con su isopo; dos toallas de aguamanil; tres campanillas de bronce; dos tiras de Chuse usada. Concluido y firma: Juan Trifón Moyano - Sello Oval – Parroquia y Vicaría de Punilla". [Archivo Arquidiocesano de Córdoba - Cajas de Parroquias, Cosquín, Caja1, Leg. 4, f. 342 r – 343]

El domingo 8 de setiembre de 1891 al cumplirse el centenario del nacimiento del General José María Paz, el dique fue inaugurado por el Gobernador de la Provincia de Córdoba (1890-1892) Eleazar Garzón (1843-1919). En representación del Gobierno Nacional asistieron el Tte. Gral.  Federico Mitre, el Gral. de División Julio de Vedia y el Gral. de División José María Bustillo. El obispo de Córdoba (1888-1904) Reginaldo Toro O.P. (1839-1904) junto al arzobispo de Buenos Aires (1873-1894) León Federico Aneiros (1826-1894) bendijeron los Diques San Roque y Mal Paso de las Obras de Riego de los Altos de Córdoba.

La obra fue diseñada por los Ingenieros Esteban Dumesnil y Carlos Alberto Casaffousth (1854-1900) y construida por los empresarios Don Félix Funes Diaz (1847-1904) y Dr. Juan Bialet Massé (1846-1907). Con sus 35 m de altura de embalse, un espejo de 1.600 ha y con un volumen de 260.000.000 de m3; por aquellos años y en su tipo, fue la obra más importante en todo el mundo; soportó fuertemente hasta 1944 rodeado de una historia de difícil adjetivación que dejó abierto un debate que aún no se ha cerrado.

 

"... hasta la hondura de un profundo lago

en humor manso, claro y cristalino,

que inagotable es fuente perenne

donde su noble nacimiento tiene

desta ciudad de Babylonia el rio ...

... esa canal y provida compuerta

no mas desde un cerro al otro abierta

(que) la soberana providencia pusso

para remedio de infinitos males ..."

Profecía poética de Luis de Tejeda en "Coronas Líricas”,

al conocer el valle de San Roque.

 

Las aguas embalsadas sepultaron para siempre el antiguo Valle de Quisquizacate. En él, la tercera Capilla de San Roque, fue ganada lentamente por las aguas hasta desaparecer su punto más alto que, con seguridad, habrá sido la cruz que remata las torres campanario.

 

Primer Dique San Roque

 

En noviembre de 1995 y en una bajante del lago, vecinos de San Roque descubrieron las ruinas de esta capilla. Las coordenadas geográficas, deducidas de su ubicación manifestada, son aproximadamente 31º 20’ 59” Sur y 64º 28’ 15” Oeste.

 

 

La Capilla San Roque en Santa María de Punilla

 

Los feligreses de la zona ya no tienen la concurrida Capilla de los Cabanillas; deben desplazarse, con los medios disponibles para la época, hasta Nuestra Señora del Rosario de Tanti, Nuestra Señora del Rosario del Milagro de Cosquín o la Capilla de San José.

Los vecinos se reúnen y solicitan la re-edificación de la Capilla San Roque que había sido desmantelada y cubierta por las aguas del nuevo lago.

Cuando aún no se había inaugurado el Paredón y encabezados por José Roldán, más de un centenar de vecinos de San Roque se presentan el 14 de agosto de 1891 y dicen, "... su Señoría Ilustrísima Fray Reginaldo Toro, Obispo de Córdoba ... habiendo transcurrido algún tiempo en que se destruyó la capilla de San Roque, y siendo de necesidad para los vecinos de este lugar, venimos a solicitar de su Señoría se digne hacernos construir una Capilla en las inmediaciones que fue la otra, para lo cual a más de los fondos que había de la otra Capilla anterior se le dará el terreno para la Capilla y el Cementerio, y todos los vecinos contribuirán con lo que prescribe la lista que le adjuntamos; esperamos de su señoría se digne proveerlo como lo dejamos solicitado". Los solicitantes, además del terreno, ofrecen mano de obra, ladrillos y dinero. [Archivo Arquidiocesano de Córdoba - Cajas de Parroquias, Cosquín. Caja 1. Leg. 4, f. 7-12]. El Obispo, dos meses después, responde que, "... por el momento, no se puede dar solución a lo que se solicita. Archívese".

El 14 de septiembre de 1889, Facundo Bustos, esposo de Genoveva Cabanillas, que había obtenido del Obispado la tenencia de todos los ornamentos y enseres utilizables rescatados al desmantelar la anterior Capilla, recibe autorización eclesiástica para celebrar la Santa Misa y demás sacramentos. Por dos años podrá hacerlo en una habitación de la vivienda de su hermana Doña Agustina Bustos de Fierro, situada en tierras que pertenecían a la Estancia del Rosario de Cosquín. [Archivo Arquidiocesano de Córdoba - Legajo 7, años 1727 a 1905, t.1]

Prudencio Bustos Argañaráz comenta una anécdota familiar en la que “ … da cuenta que terminado el paredón del dique San Roque los Cabanillas antiguos dueños de la estancia epónima, advirtieron que dentro de la capilla que quedaría sepultada bajo las aguas del lago epónimo había quedado la imagen de san Roque, vieja reliquia del siglo XVII.  Don Facundo Bustos, desoyendo los consejos de los suyos se metió a caballo en medio del torrente que comenzaba a llenar el embalse, y a riesgo de su vida la rescató".

Benjamín Galíndez y Rufino Ocanto, con sus respectivas esposas, el 19 de septiembre de 1894 se dirigen al Obispo para solicitarle que la capilla sea re-edificada en la misma estancia en que estuvo ya que, "... por otro parte Ilmo. señor, no existe en dicho lugar ningún otro Oratorio y más aún que una vez el Dique San Roque represe sus Aguas, toda esa población se queda al Naciente del Lago queda cortada de todas las Capillas que existen en el departamento. Como no dudamos Ylmo. señor, que con las razones expuestas y la justicia que nos acompaña la Capilla que se proyecta debe hacerse cerca del local en que estuvo aquella; ponemos a disposición de su Ylma. el terreno necesario en la estancia de nuestra propiedad que poseemos en San Roque, la misma en que estuvo edificada aquella". [Archivo Arquidiocesano de Córdoba - Cajas de Parroquias, Cosquín. Caja 1. Leg. 4, f. 1-3]

Los vecinos del sector deberán esperar largo tiempo para disponer de una Capilla; de hecho, San Plácido fue consagrada el 5 de octubre de 1985.

El 26 de noviembre de 1894, Facundo Bustos le escribía al Obispo Fray Reginaldo Toro, solicitándole la edificación de la capilla en tierras de su propiedad; le recuerda, además, que le fueron expropiadas las tierras de los Cabanillas incluyendo la capilla por valor de seis mil pesos. "El exponente y su señora Genoveva Cabanillas con el consentimiento del señor Cura se encargaron de guardar los Santos, ornamentos y otros objetos de culto que pertenecían a esa Capilla de San Roque, todo lo que conservamos hasta ahora en el estado que lo recibimos con el vivo deseo y firme propósito de que continúe el culto a ese Santo conservando al mismo tiempo el recuerdo de nuestro padre y satisfaciendo el sentimiento encarnado a una devoción que nos legó ofrezco en mi estancia del Rosario enunciado todo el terreno necesario para que se edifique otra capilla pública para el culto de san Roque, incluyendo también, los edificios accesorios para el Sr. cura; igualmente piedra de cal, leña, piedra ordinaria y demás útiles de construcción que existen en mi estancia; ofreciendo también cuidar siempre el aseo de la Iglesia y ornamentos para el ejercicio decente del culto". [Archivo Arquidiocesano de Córdoba - Cajas de Parroquias, Cosquín. Caja 1, Leg. 4, F. 28-31]

El 25 de agosto de 1895, más de doscientos vecinos de la Pedanía San Roque vuelven a intentar convencer al Obispo Toro sobre la necesidad de construir la Capilla en cercanías de donde estaba asegurando que tenían la "... noticia de que piensa reconstruirse la Capilla de San Roque en el lugar llamado Rosario de Cosquín, lejos de este lugar y con grave detrimento de los beneficios espirituales que se propuso el fundador de la capilla, y que se nos privará de gozar". [Archivo Arquidiocesano de Córdoba - Cajas de Parroquias, Cosquín. Caja 1, Leg. 4, F. 32-37]. La solicitud será aceptada por el Obispo.

El terreno ofrecido por Don Facundo era parte de una pequeña fracción de la antigua Estancia del Rosario, situada al norte del nombrado Valle de Quisquisacate. Alguna información sobre sus orígenes:

El 25 de junio de 1585, el capitán Luis de Abreu de Albornoz recibe "... un pedazo de tierras en el valle de Camín Cosquín que llaman Buena Vista, desde el linde de Francisco Velázquez en una barranca bermeja de un pueblo viejo de los indios Quisquisacate, el río arriba hasta linde con Tristan de Tejeda que es cerca del pueblo de Pucharaba en el dicho valle y de ancho media legua de cada banda del río”. Se trata de la zona de Santa María de Punilla.

El 4 de diciembre de 1641, el capitán Pedro Bustos de Albornoz, hijo del anterior y de Doña Catalina Bustos de Lara, toma posesión de la merced de su padre y funda la Estancia de Rosario.

En 1689, la Estancia es heredada por el capitán Diego Bustos de Albornoz hijo del fundador y padre del Capitán Tomás Antonio Bustos de Lara, abuelo del Brigadier General Juan Bautista Bustos. Se sucederán uniones y subdivisiones, ventas, herencias, hipotecas, varios conflictos limítrofes y en 1811, parte de la estancia vuelve a la Familia Bustos.

Finalmente, después de varios pedidos y ofrecimientos, se hace el llamado a licitación para la construcción de la Capilla San Roque, en la particionada Estancia del Rosario. Se construirá en el terreno que don Facundo Bustos y su esposa Genoveva donaron, en 1887, para construir una capilla bajo la advocación de San Roque y un colegio católico.

El 13 de abril de 1896 en el Diario “Los Principios” de Córdoba, aparece el correspondiente aviso:

 

 

El muy activo párroco del Curato de Punilla, Pbro. Juan Trifón Moyano (1861-1932) que ocupó dichas funciones desde el 14 de agosto de 1890 hasta el 24 de octubre de 1915, se dirige al secretario del Obispado, el 19 de octubre de 1896, para presentar su renuncia a integrar la comisión de reedificación de la Capilla San Roque aduciendo que estaba convencido que era "... un obstáculo a la realización del proyecto en cuya virtud va ésta en carácter de indeclinable". [Archivo Arquidiocesano de Córdoba - Cajas de Parroquias, Cosquín. Caja 1, Leg. 4, F. 27]

Dicha comisión había sido creada, por el obispo Toro, el 30 de marzo de 1895 y la integraban el cura Trifón Moyano, el Dr. Tristán Bustos como secretario y don Facundo Bustos como tesorero.

Abiertos los sobres, los empresarios Emilio Bernasconi y Carlos Varretta, resultaron ganadores en la compulsa y el 27 de noviembre de 1896 firmaron el correspondiente contrato de construcción con la Comisión de reedificación de la Capilla. El mismo es muy detallado y pueden conocerse las características constructivas del templo. [Archivo Arquidiocesano de Córdoba - Cajas de Parroquias, Cosquín. Caja 1, Leg. 4, f. 13-17] (Acceda al documento)

Las obras comenzaron de inmediato, la provisión de materiales se hizo en tiempo y forma, por lo que, a mediados de febrero de 1897, los cimientos ya estaban concluidos. Las certificaciones se hicieron en cuatro etapas: la primera fue la nombrada; la colocación de las aberturas fue la segunda; la tercera, al concluir la bóveda y la certificación final al concluir la obra.

La capilla se inauguró en agosto de 1899.

 

 

En el Libro de Fábrica de la Capilla, puede observarse que a lo largo de varios años se fueron haciendo mejoras. Así, en 1905, se hacen trabajos de restauración en el techo. Un año después se construye la escalera para el coro. En el año 1907, se adiciona una sacristía ya que la existente pasa a tener otro destino. En 1911, se pinta toda la capilla y tres años después, se reemplaza el piso de ladrillones cuadrados por piso de mosaicos. Al año siguiente, se revoca el frente y se pintan paredes y aberturas. [Archivo Arquidiocesano de Córdoba - Libro de Fábrica de la Capilla San Roque-Cosquín ( 1905-1947) Libro Nº1, Orden 51]

 

 

 

La Capilla

 

Mirando la salida del sol desde su robusta mono torre, está flanqueada a ambos lados por el Colegio San Roque a cargo de la Congregación de las Hermanas Terceras Carmelitas de Santa Teresa, dentro de la hectárea que, Facundo Bustos, destinara para tal fin.

 

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El ingeniero Manuel E. Rios (1872-1912) fue el autor del diseño arquitectónico y redactor del “Pliego de Condiciones y Especificaciones Técnicas para la construcción del Templo de Rosario (Cosquín)” [Archivo Arquidiocesano de Córdoba - Cajas de Parroquias – Cosquín Caja 1, Leg. 4, f. 13/17] 

La concibió como una nave única, que años después será acompañada de sacristía y contra sacristía. De largo mide 18,25 m y de ancho 7,07 m. La nave está cubierta con una bóveda de cañón corrido cuya generatriz es un arco de medio punto levemente aguzado en su clave. Arcos perpiaños en correspondencia con pilastras, interiormente y los contrafuertes, exteriormente, refuerzan la bóveda que según proyecto es de hormigón armado de 15 cm de espesor.

 

  

Esta estructura está protegida por una cubierta de tejas asentada en tirantería y alfajías de algarrobo.

Externamente, los muros son de piedra a la vista de canteras del lugar, con un espesor de 0,70 m y con revoque grueso y fino en el interior.

 

 

Dos pilastras, con basa de igual altura que el zócalo que bordea la nave y capitel en la imposta que es base de la bóveda, ritman los laterales en tres paños definidos. En el testero, dos pilastras de ángulo enmarcan el muro sobre el que se apoya el altar.

En el primer paño, a los pies de la capilla se encuentra el coro alto al cual se accede por una escalera de madera, bien trabajada, ubicada a la izquierda del ingreso. La superficie del coro es generosa; la losa es baja ubicada sobre el dintel del portal de ingreso. Posee baranda de madera y en el muro colindante con la torre, existe una puerta pequeña desde donde se accede al campanario.  Una abertura con adintelamiento ojival, en el muro norte y en el sur, dan iluminación al conjunto.

 

 

En el segundo paño, está la ventana ojival, ídem a la anterior, en ambos muros. Cuatro, en total, constituyen el aventanamiento que posee la capilla.

En el tercer paño, un vano ojival da ingreso a las sacristías y define la presencia del presbiterio sobreelevado 0,32 m sobre el nivel de la nave.

Del lado de la epístola se desarrolla la sacristía de 4,95 m por 3,78 m. Tiene techos de perfiles de hierro y bovedillas, piso calcáreo al mismo nivel del presbiterio y ventana al este.

Del lado del evangelio se desarrolla el llamado coro de las hermanas, un ambiente de 9,05 m de largo por 4,60 m de ancho. Su techo es plano, de hormigón armado y su piso de mosaicos calcáreos está a 0,50 m más alto que el del presbiterio. Tiene puerta que comunica con el colegio, ventana al este y puerta con la que se accede a un recinto de 3,00 m por 2,80 m, que cumple la función de sacristía.

 

 

El retablo policromado tiene basamento y tres calles generadas por seis columnas circulares con capitel corintio que sostienen un arquitrabe sobre el cual, culmina con un tímpano de igual diseño. Dos copones lo acompañan en los bordes exteriores.

En una hornacina ojival bajo vidrio, en la calle central y bajo la representación del Espíritu Santo, la antigua imagen de San Roque proveniente de la anterior capilla preside el recinto. Esta es la imagen que fuera custodiada por don Facundo Bustos y su esposa.

 

Respecto a la imagen del Santo, Liliana de Denaro lo describe teniendo "... una altura de 71 cm. Es del tipo candelero, con piernas de talla sumamente rústica, pintadas en principio al agua en color gris azulado, que luego fue repintado con esmalte color marrón y su correspondiente llaga en el muslo derecho, medias y zapatos policromados. El rostro presenta encarne natural, ojos de cascarón, pestañas, pelo y barba policromada. Tiene un resplandor de plata con siete estrellas de seis puntas y ocho lenguas. En la estrella central está engarzado un cristal de roca cuadrangular que oculta la estrella. Además, tiene un báculo de plata, desmontable en dos partes, que remata en cruz, de 75 centímetros de altura y su correspondiente calabacín de plata. Evidentemente el perro no es el original pues resulta desproporcionado".

 

Acompañan a San Roque las imágenes del Sagrado Corazón a la izquierda y Santa Teresita a la derecha. En los laterales del altar la Virgen del Carmen con el Niño, a la izquierda y San José con el Niño, a la derecha.

La fachada principal está dominada por la torre campanario que nace desde el solado generando en la base un pequeño nartex. Bordeada por un pronunciado zócalo tiene tres vanos ojivales.

 

 

Contrafuertes de ángulo en tres niveles con culminación en plano inclinado confieren al conjunto una solidez propia del neorománico.

En la cara frontal se destaca un óculo bordeado, de generosa dimensión, similar a los que alojan un rosetón en el estilo gótico; que, en este caso, solo da al interior de la torre.

Sobre él y en las tres caras tiene presencia la figura del ajimez. En el frente, en cada vano pueden observarse las antiguas campanas, rústicas, deterioradas por el paso del tiempo, que pertenecieron a la capilla San Roque de Pedro Lucas Cabanillas.

Tienen una altura de 45 cm y un diámetro en la base de 35 cm. La inscripción "PLC" y la fecha "1870" indican propiedad y año de fabricación. A pesar de su estado conservan un buen sonido.

 

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En todo su contorno, una pronunciada cornisa hace de base a la culminación piramidal de sección hexagonal con sus cuatro templetes cerrados. En la cúspide, la cruz de hierro forjado. 

En el plano frontal de la nave se visualiza un sector del hastial y en los bordes, los contrafuertes laterales culminan con sendos pináculos.

Dice el arquitecto Omar A. Demarchi: “El resultado de años de esfuerzos queda manifestado en su presencia sólida, con contrafuertes, escasas aberturas y algunos acentos ojivos en la portada y ventanas. Una única torre da terminación a la composición, de un solo cuerpo y coronamiento piramidal apiramidado, junto a cuatro templetes cerrados en los ángulos. En los costados de la fachada, coincidiendo con el límite de la nave, dos pináculos acentúan el organismo. La austeridad del conjunto nos habla de un neorrománico de transición al neogótico que se refuerza en los aspectos constructivos y en el buen uso de los materiales, testimonio del conocimiento de su autor y de la mano de obra que la edificó” 

 

Datos Complementarios

Coordenadas

31º 16’ 59.56” Sur

64º 17’ 47.16” Oeste

 

 

 

 

 

Fuentes de consulta:

  • ARCHIVO ARZOBISPADO CÓRDOBA.

  • BUSTOS ARGAÑARAZ, Prudencio: "La estancia del Rosario de Cosquín: Orígenes de Santa María de Punilla" - Editorial Copiar, Córdoba, 1996

  • "La capellanía de Santa Leocadia, origen y sucesión" - Córdoba, 2007

  • FRIAS, Luis Rodolfo: "Historia del Dique San Roque" – Editorial municipal, Municipalidad de Córdoba, 1986

  • GOMEZ BONANOMI, Ramón P.: "Motivos Históricos de Santa María de Punilla" – Impresiones Tita. Villa Caeiro. Santa María de Punilla, 1996

  • HUBER, Norberto E.: "Paisaje y Vida del Valle Cordobés San Roque". Editorial Copiar - Córdoba, 2001

  • DENARO, Liliana de: "Pedanía San Roque. Donde los proyectos dieron sus frutos". S/E Córdoba, 2009

  • LIENDO, Ramón Pbro.: "Parroquias de la Arquidiócesis de Córdoba" - Inédito. Archivo Arquidiocesano de Córdoba

  • MOYANO ALIAGA, Alejandro y HUBER, Norberto: "La Estancia Santa Leocadia, Cuna de la Madre María del Tránsito Cabanillas” - 13-04-2002

  • Obra de una religiosa del mismo Instituto: "Reverenda Madre Tránsito Cabanillas de Jesús Sacramentado" - Editorial Sebastián Amorrortu e Hijos. Buenos Aires, 1944

  • TANTERA, Edgardo: "Cronología fundacional del Valle de San Roque" – EL DIARIO de Villa Carlos Paz, 15 de julio de 2016

 

 

 

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