Home
Objetivos
Busqueda
Busqueda por Nombre
Busqueda por Localidad
Mapas
Las Capillas y el Arte
Fiestas
Biografias
Patrimonio
Glosario
Contacto

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

IGLESIA PARROQUIAL DE LA INMACULADA CONCEPCION DE MARIA

A través de la Dirección de Cultura de la Municipalidad de Bell Ville y bajo expediente nº1420-0100 16563/80 se solicita, en 1980, el reconocimiento de la Iglesia Parroquial de la Inmaculada Concepción de María como Monumento de Interés Provincial. Será el prestigioso Arq. Rodolfo Gallardo quien presidiendo la Dirección de Historia, Letras y Ciencias otorga tal reconocimiento.

Entonces, será este Organismo el que, a partir de dicha decisión, asume la responsabilidad de la dirección técnica de toda obra propuesta, contando para este fin con la colaboración del Arq. Omar Demarchi.

 

La historia de Frayle Muerto y su Capilla

La Villa Frayle Muerto, nacida durante las últimas décadas del siglo XVI o principios del XVII, lleva este nombre, según la tradición, debido al hallazgo del cadáver de un fraile muerto, en apariencia, por el ataque de un animal salvaje; tal vez, un tigre.

Sin embargo, el Presbítero Pablo Cabrera - así como otros historiadores - difieren con ese relato. De hecho, el sacerdote autor del trabajo "Tiempos y Campos Heroicos" expresa que "... siempre he sospechado que el religioso en cuestión habría perecido en manos de indios en los principios de la Colonia". Su aseveración se basa en los relatos del Padre Lozano quien, en "Historia de la Conquista", se refiere a los acontecimientos precipitados durante el bienio 1584/1585 y que afectaron toda esta región. Según Lozano "... muchos bárbaros se rebelaron, dando principio al alzamiento por la muerte de un religioso, de un soldado y de varios yanaconas. Salió contra ellos el Capitán Tristán de Tejeda." El historiador abunda en detalles asegurando que "... los rebeldes procedían de los pueblos Tintín, Cofle y Conlara. Tejeda los batió en el Morro, poniéndolos en precipitada fuga, no sin que éstos dejaren algunos muertos en el campo y no pocos prisioneros en manos de los españoles".

Agustín Villarroel, estudioso de la zona, sostuvo que "... los comienzos de Frayle Muerto se remontan a 1585 cuando los españoles Alonso de la Camera y Juan de Mitre amojonaron postas, una cada 4 leguas de un camino que iba de Córdoba a Buenos Aires".

Los primeros documentos que, de modo formal, identifican la existencia de Fraile Muerte son de mediados del siglo XVII. La larga demora, con respecto a la fecha de su real nacimiento, se funda en que los manifiestos escritos debieron esperar que determinados acontecimientos propiciaran dichos actos administrativos.

De hecho, será la muerte del primer propietario registrado para que, en la documentación testamentaria conservada en el "Archivo de los Tribunales de Córdoba" y referenciados bajo la fecha 1681/1682, se haga uso del nombre Fraile Muerto para identificar al nuevo asentamiento poblacional.

Ese propietario era el Sargento Mayor de los Reales Ejércitos Don Lorenzo de Lara y Mimenza, nacido en Santigo de Chile en 1625. A mediados del siglo XVII contrae casamiento con la viuda cordobesa Doña Marcela de Mendoza y funda en 1650 la "Estancia de la Pura y Limpia Concepción de Frayle Muerto" la que abarcaba una superficie de ocho leguas cuadradas divididas en partes iguales a cada margen del Río Ctalamochita.

El Presbítero Pablo Cabrera en "Tiempos y Campos Heroicos" sostiene que Lara accede a dichas tierras "... a mérito, tal vez de una concesión real, parte de las mismas, parte por vía de compra (de éste consta, pero no de quien fuera el causante)". Las mismas "... tenían dos leguas de ancho por una y otra banda del Tercero".

El historiador abunda en puntillosos detalles sobre la primera etapa del Sargento en dichos territorios y su vida cotidiana. A la familia Lara la ubica viviendo en una "... casa compuesta, al parecer, de una sola habitación que ocupaba una superficie de doce pies (tres varas) de ancho por catorce (o sea, cuatro varas y dos tercios) de largo. Era de adobe crudo y techo de paja".

Aquí, Cabrera ingresa a describirnos la anexa capilla de la estancia que será la fundacional para estas tierras apuntando que los materiales para su construcción son los mismos utilizados para la casa "... a la tosca mansión ..." y se extiende asegurando que "... en su altar reposaba un nicho de tabernáculo que servía de trono a 'una virgen de bulto' de la Inmaculada, titular de la Capilla y la Estancia. Tan modesto era el ajuar de la Virgen como el mobiliario del oratorio y el de los dueños de casa".

El inventario registrado al momento de testar y conservado en el "Archivo de los Tribunales de Córdoba" nos da cuenta de las existencias de la estancia, de modo pormenorizado:

Sobre el ajuar y joyas de la Virgen declara: "... una corona que, al parecer, tiene diez o doce onzas de plata; dos mantos de la imagen con cuatro velas y otras menudencias". Mientras que sobre el mobiliario y ornamentos de la Iglesia describe: "... un frontal y casulla de damasco de flores de seda verde. Un alba y dos amitos. Dos pares de manteles. Un misal y una campanilla. Quince varas de galón de hilo de plata falsa. Un cáliz de plata con patena y corporales y un hostiario de plata. Una caja pequeña de madera de cedro de largor de tres cuartas y media de ancho, donde se hallaron los adornos de la iglesia, arriba mencionados. Un asazón nuevo de la iglesia".

Sobre la estancia tan solo se detiene en "... alguna plata labrada y un lote de herramientas y utensilios de labranza, de poco valor".

En cuanto a la hacienda expone la existencia de "... un corral grande y otros más. 550 yeguas de garañón, con 25 padrillos; 42 mulas de año, 122 potrancos y potros de año. Quince burros hechores, 5 pollinos de dos años. Una manada de las limosnas de la Virgen, con 20 yeguas y su padrillo, un ruano. Veinte vacas, cinco bueyes mansos, cuatro yeguas idem, ocho caballos idem, dos libros de cuentas".

El testamento no solo confirma a quien delega sus bienes sino que además ratifica distintas donaciones que, en vida, los Lara fueron concretando. A su ahijada María de Ramos testa el territorio que va "... desde el paso del río hasta los Chañares"; a la esposa de Agustín de Morales, Ana de Moyano, le ratifica la donación del 7 de mayo de 1669 consistente en una superficie de tierra que se extiende desde "... esta parte del río para el norte, desde el paso del río, que es el lindero, hasta unos chañares que hace una bajada donde bebe el ganado"; también confirma la donación del 25 de julio de 1681 (un mes antes de su muerte) a favor de su sobrina y esposa de Jacinto Piñero, Micaela Romero, consistente en "... un pedazo de tierras en el mismo paraje de Frayle Muerto hasta la bajada de Chañaritos a linde de lo asignado por él a Ana de Montoya"; otra donación en vida de Lara es a favor de Diego del Castillo en "... el Bajo Grande a linde, río arriba, con la Toledo".

Jacinto Piñero era el propietario de amplias propiedades hacia la frontera de la actuales provincias de Córdoba y Santa Fe siguiendo el derrotero del Río Tercero en su encuentro con el Carcarañá donde se habían constituído los primeros asentamientos de Cruz Alta.

El Presbítero Pablo Cabrera en "Tiempos y Campos Heroicos" recupera la oportuna declaración de Piñero que, cuando se casó con Micaela Romero, le dieron un pedazo de tierra junto al Río Tercero cuyos títulos se pierden de resultas de un incendio sucedido en su casa; ante lo cual, requiere a la viuda de Lara "... confírmase la donación y ésta hízolo de muy buena gana". Estos campos tenía límites "... río arriba, Ana de Montoya, que es la bajada de los Chañaritos y por la parte de abajo, hasta el lindero de Ana Toledo, que es una sepultura antigua".

La capilla gestada por Lara en su estancia se convirtió en el centro de confluencia de los vecinos de una amplia zona vecina al Ctalamochita; de hecho, hay constancias documentarias que dan cuenta que, circa 1720, los "ciento treinta y dos vecinos" sensados en Cruz Alta cumplen con sus ritos religiosos en Frayle Muerto.

La realidad de aquellos años era difícil; hacia 1737 la zona es asolada por los indios provocando el incendio de la nueva Capilla de Cruz Alta. De ésta se rescata la imagen de la Virgen del Rosario que inicia una peregrinación que la lleva a la Capilla de Frayle Muerto de donde, cuando la estancia de Lara es también atacada, es otra vez evacuada por los habitantes de Punta de Agua y llevada a la Capilla de los Vázquez.

A principios de 1800 transita por el lugar José Sourryère de Souillac relevando lo que se publicará en 1837 como "Itinerario de Buenos Aires a Córdoba". De dicho texto extraemos algunos párrafos: "Al amanecer pasé el Saladillo, cuyo fondo alcanzaba la cincha del caballo, y su anchura era de 48 pasos del caballo, su agua muy salada por causarlo la sierra de donde nace. A la media legua encontré el Fuerte del Saladillo, el cual es un cuadrado de estacas con sus cuatro baluartes terraplenados, sobre esto un tragante, y en él un cañón: tiene su foso con otras cortaduras que han formado de pequeño calibre; están con alguna seguridad 15 ó 16 familias que se hallan establecidas en su proximidad. Lo guarnece un soldado o cabo, con nombre de comandante, y dos hombres, pagados, de los que viven en los ranchos. Salí del expresado fuerte en demanda de la posta del Zanjón, siguiendo hasta aquí desde la Guardia de la Esquina en la dirección de la posta de Gutiérrez ... distancia computada, 21 y media leguas, que se reducen a 19 y una tercia; esta posta dista del Saladillo 7 leguas. Fui costeando el río por la banda mencionada, con buen camino, campo de pasto, poco ganado de hacienda, y abundancia de algarrobas en las cercanías del río. Salí de la posta del Zanjón para la del Fraile Muerto, que dista 4 leguas ... y llegué al anochecer. Camino, campos, etc. lo mismo que por la mañana; con lo cual pasé allí aquella noche".

Por entonces la Posta de Fraile Muerto era administrada, en carácter de Maestro, por Mariano Machado

 

Una nueva etapa

Pasan los años y la Villa crecía con lentitud hasta que el camino entre Buenos Aires y Tucumán la convirtió en una de las postas de referencia. El progreso se reflejó también en la construcción de una nueva Capilla que se ubicó muy cerca del cementerio de la época y frente a lo que, en el futuro, sería la Plazoleta Cervantes.

Corría 1824; habían pasado tan solo ocho años de las cruentas batallas que, en la zona, enfrentaron a Juan Bautista Bustos con Estanislao López cuando a esas soledades llegó el joven Monseñor Juan Mastai Ferretti (quien con posterioridad sería Pío IX) acompañando al Vicario Apostólico Arzobispo Juan Muzi. La Delegación Pontificia, en viaje hacia Chile, no solo se detuvo en Fraile Muerto sino que oficiaron misa en la Iglesia y formularon la promesa pública de enviar una Virgen a la pequeña Comunidad en la medida que los acompañara la buena fortuna a lo largo del viaje hasta el país trasandino y el posterior regreso a Europa.

Detalles de este viaje, concretado desde el 3 de julio de 1823 hasta el 28 de febrero de 1824, se encuentran pormenorizadamente descriptos en un relato que, a modo de diario, fue escrito por el Secretario de aquella delegación Juan Sallusti. El mismo lleva por título "Breve relación del viaje a Chile del Canónigo Juan María Mastai Ferretti de Sinigaglia".

Los viajeros llegan a Buenos Aires el 4 de enero de 1824 atacados por "mosquitos que eran en tanta cantidad que resultaban un verdadero martirio" y luego de "... seis meses desde la partida de Roma y 91 días desde que embarcamos en Génova". Más adelante, el relato da cuenta que el 23 de enero por la mañana y una vez "... pasado el Río Saladillo, descansamos en la posta del mismo nombre, perteneciente al Gobierno de Córdoba, donde en una así llamada fortaleza había 30 hombres con dos oficiales. Y como el camino que faltaba recorrer era el más peligroso por temor de encontrarnos con los indios, tomamos 8 hombres para que nos escoltaran. Dirigía esta posta una familia muy limpia. que desde el año anterior vivía en la posta que íbamos a pasar y debía su salvación a la fuga, aunque debieron perder la cabaña y casas que le incendiaron, le robaron las cosas y se llevaron cautivos a dos niños y una mujer, de quienes tenía algunas noticias y se esperaba rescatarlos. En la tarde llegamos sanos y salvos a una parroquia con algunas cabañas, llamada Fraile Muerto. Se dice que allí fue encontrado un fraile muerto por un tigre. De esta manera el misericordiosísimo Jesús, por la intercesión de su querida Madre y de los Angeles Custodios, nos libró también de este peligro, ya que todos aseguraban que después de este lugar no había más que temer. El calor, ayer y hoy, fue bastante fuerte. El párroco vino en la tarde a saludar a Monseñor y a pedir la Confirmación para la mañana, pero debiendo partir no se pudo complacerlo. El pueblo era de la Diócesis de Córdoba. En la mañana del 24, después de 8 leguas de camino, llegamos a una posta llamada Esquina de Medrón, en cuyos alrededores el campo se veía con el mismo aspecto de fertilidad que el de Buenos Aires, con el agregado de muchas arboledas de gruesos espinos y de otros árboles grandes, cuyas hojas son del largo de una uña y del ancho de la punta de unos tres alfileres. Cerca corre un río algo más angosto que el Tíber que se llama Tercero. A las 5 llegamos a la posta Arroyo de San José, llamada así por un arroyo de ese nombre que corre ahí cerca, en el que me lavé".

 

Monseñor Juan Mastai Ferretti (Pío IX) y Arzobispo Juan Muzi

 

En 1827 el compromiso de Ferretti se vuelve realidad, la Imagen de la Purísima Concepción recorre el largo camino desde Italia hasta la devoción de los pocos habitantes de la Villa. Una vez convertido en Pío IX, Monseñor Ferretti será quien la envía y proclame durante su papado (1846-1878) el Dogma de la Inmaculada Concepción.

Esta imagen original sufrió un destino incierto; de hecho, al poco tiempo, debió ser reemplazada por otra imagen sustituta.

A poco de su recepción, se le asigna el sitial de Excelsa Patrona. La transmisión oral insiste en la veracidad que fue ella quien fue capaz de proteger a aquellos primeros pobladores del asedio de un malón. Es así que estando rodeados por los aborígenes tomaron la Virgen de su Camarín y rodeándola se dispusieron en oración. Un indio fue encomendado para parlamentar con los sitiados; éste, pleno de pánico, regreso junto a los suyos asegurando haber visto una mujer vestida de celeste y blanco montando un corcel. La imagen así descripta causó el terror dentro del malón que no solo abandonó el lugar sino que no volvieron a regresar.

La Villa, la Parroquia y el Cementerio se encomiendan a San Jerónimo, sin embargo la Iglesia prontamente adopta el de Inmaculada Concepción.

Aquella Parroquia permanecerá en pie hasta mediados del siglo XIX y sería reemplazada por un nuevo proyecto.

En 1869, tres años después del Decreto Provincial del Gobernador Mateo Luque que instaura el Gobierno Municipal en el Departamento Unión y la Corporación Municipal puesta a cargo del Presbítero Rubén Márquez, en los terrenos donados por David Melrose ubicados frente a la Plaza 25 de Mayo se coloca la piedra fundamental de la que finalmente sería la actual Iglesia Parroquial de la Inmaculada Concepción. La bendición se concretaría el 12 de diciembre de 1871.

Durante el transcurso de las obras, en enero de 1870, el Presidente Sarmiento, estando en viaje hacia Córdoba donde debía inaugurar la Primera Exposición Industrial Nacional, se detiene en la nueva Estación del Ferrocarril Central Argentino ubicada en el Pueblo con el objeto de visitar la Comunidad e inaugurar un puente. Durante dichas actividades decide, además, reemplazar el nombre del lugar por Bell Ville en homenaje a los inmigrantes escoceses Anthony y Richard Bell afincados en esas regiones. Esta denominación es asumida por la comunidad, de un modo definitivo, un par de años después.

 

Click para ampliar Click para ampliar

Click para ampliar

En 1882 el entonces Párroco Monseñor Eduardo Ferreyra procede a bendecir la imagen de la Purísima Concepción declarándola Patrona Principal del Curato para luego ubicarla dentro de la Parroquia en un Camarín bendecido el 15 de agosto de 1890. La Santísima Virgen adquirida por una Comisión de Damas conducida por Pilar Mendoza de Roldán, era basicamente de cartón piedra, con túnica blanca de seda bordada y un manto de seda de profundo azul celeste; sobre su cabeza luce una aureola de dorado metal decorada por piedras y nueve estrellas.

Click para ampliar Click para ampliar

Click para ampliar

Por esos años la Iglesia lucía a San Jerónimo en su carácter de Vice Patrono, dos pequeñas imágenes de San Juan Bautista y Nuestra Señora de los Dolores, un San José en madera y de yeso se podía hallar una Virgen de los Dolores. El altar del Sagrado Corazón de Jesús era de madera mientras que el Bautisterio lucía pila de mármol enmarcada por una reja de hierro.

Hacia mediados del siglo XX la Parroquia había sufrido importantes cambios. Es así que se aumenta la superficie cubierta en un 50% llevándola a casi 750 metros cuadrados, las torres pasan a alcanzar una altura de 28 m con dos campanas, se agranda el coro, se decoran los cielorrasos con pinturas sobre yeso.

El altar mayor se reformula con cuatro columnas de mampostería y estucado las que sostienen el arco del Tabernáculo de madera pintada. Seis altares laterales se suman al conjunto: el del Calvario con la presencia de la Dolorosa y San Juan Bautista:

 

El de San Jerónimo, el de San José, el de la Virgen del Rosario y el de la Natividad de María donde, sumándose a su imagen, se encuentran las de San Joaquín y Santa Ana, la obra en madera tallada fue efectuada por el ebanista Juán G. Chinchilla y por ser una donación de la colectividad italiana se la conoce como el "Altar de la Bambina"

Finalmente el del Sagrado Corazón de Jesús presidido por una imagen del mismo:

Actualmente la Parroquia luce un altar de mármol de guilpe rosado ubicado en el centro del Presbiterio que reemplaza al anterior de madera tallada. La bóveda también es renovada con las obras de los artistas Pablo y Luis Altamira.

Volviendo al incierto derrotero sufrido por la imagen de la Virgen recibida de Italia, recién en agosto de 2005, se pudo determinar "... prima facie que la imagen de la Virgen de la Inmaculada Concepción que se venera en el alero izquierdo del Templo, dentro de un habitáculo de vidrio, sería la enviada por el entonces Obispo Juan María Mastai Ferretti, luego Papa Pío IX, quien por su paso por la Villa de Fraile Muerto en enero de 1824 hizo un voto a la Pura y Limpia Concepción, Patrona de la Feligresía en ese entonces, prometiendo enviaría, como recuerdo, una imagen de la Purísima bendecida por el Santo Padre...". (Acta Escritura 290 del 05/08/2005 - Escribana Pública María Teresa Alvarez, Titular del Registro 262).

La gestión fue impulsada por el Centro Municipal de Estudios Históricos de Bell Ville frente al Obispado de Villa María y de Córdoba.

Intervino, entonces, el Arzobispado de Córdoba, Patrimonio Cultural de la Provincia, la Junta Provincial de Historia y el Archivo Histórico General de la Provincia. Será el titular de esta última repartición, Licenciado Alejandro Moyano Aliaga, quien es convocado y habiendo procedido a un idóneo peritaje refleja su opinión dentro del Acta: "... Licenciado Alejandro Moyano Aliaga quien luego de practicar un examen acabado de las partes de que se compone dicha imagen (cabeza, articulaciones, etc), el material utilizado y otros detalles que puedan caracterizarla ... DETERMINA que su antigüedad data por lo menos desde la fecha señalada (1827) ya que observa indicios de que puede ser todavía unos años más antigua y se corresponde con la figura descripta por los historiadores ...".

 

 

"LUX MUNDI" de Alfiero Mena (Ver Biografía)

Click para ampliar Click para ampliar

Click para ampliar

 

 

 

Postal de 1915

 

Fuentes de consulta:

  • Nuestro profundo agradecimiento a los miembros de la Iglesia Parroquial de la Inmaculada Concepción de María de Bell Ville por habernos aportado material que nos permitió enriquecer el relevamiento realizado.

  • José Sourryère de Souillac - "Itinerario de Buenos Aires a Córdoba" (1837)

  • Juan Sallusti - "Breve relación del viaje a Chile del Canónigo Juan María Mastai Ferretti de Sinigaglia"

  • Juan D. Delius - "Reseña acerca de los campos que circundan la antigua estancia Monte Molina, Saladillo, Córdoba"

  • Presbítero Pablo Cabrera - "Tiempos y Campos Heroicos" - Revista de la Universidad Nacional de Córdoba - Año 14 - 1/2 y 3/4 - 1927

Presbítero Pablo Cabrera

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

ll Home ll Objetivos ll Búsqueda ll por Nombre ll por Localidad ll Mapas ll Patrimonio ll Glosario ll

ll Fiestas ll Las Capillas y el Arte ll Biografías ll

info@capillasytemplos.com.ar

 

La Página Web "Capillas y Templos" es una iniciativa privada sin fines de lucro que no mantiene vinculación alguna

con los distintos templos aquí descriptos como así tampoco con la Iglesia Católica

ni con ningún otro Credo Religioso u Organismo Gubernamental.

 

La Página Web "Capillas y Templos" se encuentra inscripta en la Dirección Nacional del Derecho de Autor, bajo números:

884418 del 26 de octubre de 2010

4985831 del 23 de diciembre de 2011

5077053 del 07 de febrero de 2013

5234137 del 05 de junio de 2015 y

5339188 del 21 de marzo de 2017

Se prohibe la copia y/o reproducción parcial o total del material contenido en la presente Página

sin la expresa autorización de los autores de la misma.

De modo explícito, no autorizamos ningún tipo de utilización del presente contenido

que signifique fines comerciales y/o rentables.